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Ups, se ha pinchado una rueda

Hay cosas que se supone que sabemos hacer aunque nunca las hayamos hecho antes ni nadie nos haya enseñado. Y una de ellas es cambiar un neumático. ¿Qué hay que hacer si se nos pincha un neumático? ¿De qué nos tenemos que asegurar? Aquí algunos consejos básicos para que el cambio de un neumático quede en eso, en solo un cambio de neumático.

En seguida que te des cuenta que has pinchado, estaciona el vehículo en un lugar seguro y que no pueda suponer un riesgo para tu seguridad, los que van contigo en el coche y la de otros conductores. Una vez asegurada la posición del vehículo, recuerda ponerte el chaleco reflectante antes de bajar del vehículo. Es de vital importancia para evitar posibles atropellos. Y es que a determinadas horas del día, la visibilidad de otros conductores se reduce notablemente y con ella, se incrementa exponencialmente la probabilidad de tener un accidente.

Por ello, para poder bajar del coche con el chaleco puesto, es imprescindible que éste esté dentro del coche, en la guantera o bajo del asiento del conductor. Es muy habitual que, por costumbre, el chaleco se guarde en el maletero, cosa que nos obligaría a bajar sin llevarlo encima, con el riesgo asociado de accidente.

Con el chaleco puesto ya se puede bajar del coche para ir a buscar los triángulos de seguridad que, habitualmente, se guardan en el maletero del coche. Se debe colocar uno delante del coche y otro detrás, separados a 50 metros del mismo y que puedan ser visibles a una distancia de, al menos, 100 metros. En calzadas con más de dos carriles por sentido o sentido único, solamente será necesario poner un triángulo a 50 metros en la parte de atrás del coche.

En el maletero también se suele guardar la rueda de repuesto con el gato y la llave para aflojar las tuercas. Primero aflójalas con la llave, algo que si no has hecho previamente, seguro que te costará. Una vez hecho, deberás situar el gato debajo del coche, cerca de la rueda que vas a cambiar y asegurándote que el gato está en una superficie plana, dura y homogénea para evitar que, con el peso de vehículo se hunda.

Cuando el coche esté levantado, deberás acabar de aflojar las tuercas y sacar el neumático. Para evitar sustos mayores, una vez que hayas sacado el neumático pinchado con su llanta, lo puedes situar junto al gato: de esta manera si éste fallara, el chasis impactaría sobre el neumático y no sobre el asfalto.

¡Bien! Tienes ya el 90 % del trabajo hecho. Ahora solo falta poner la rueda de recambio y apretar bien las tuercas. Y no te olvides de los dos últimos consejos: lleva el neumático al mecánico para que arregle el parche y lávate las manos, que seguro que es lo más engorroso de la aventura si has seguido nuestros consejos.

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