Artistas en verde

El artista de las gasolineras se reinventa diseñando carteras de plástico recogido del mar

En verano, y dentro de nuestra serie mensual dedicada a artistas que de un modo u otro están relacionados con el mundo del reciclaje y de los neumáticos, apetece trasladarse al luminoso territorio de un artista pop, indisolublemente asociado con Los Ángeles ­–el lenguaje visual del sur de California es una de sus principales señas de identidad– y los vitalistas y coloristas años 60 y 70: Ed Ruscha, bien conocido por sus pinturas tipo cartel donde la tipografía, los letreros y anuncios son protagonistas, y también el mundo del motor, de los talleres, gasolineras y neumáticos. No podía faltar aquí porque, además, a sus 82 años ha dado un salto espectacular hacia el diseño sostenible.

Nos detenemos hoy en Ed Ruscha –todo un mito pop; participó en una de las primeras exposiciones del denominado movimiento Pop Art americano, y sigue la línea trazada por artistas como Andy Warhol, Robert Rauschenberg, Jasper Johns, Roy Lichtenstein y David Hockney– porque es uno de los artistas invitados por la organización conservacionista Parley, dedicada a la preservación de los océanos, dentro de su proyecto AIR: Avoid, Intercept, Redesign

Ruscha participa en el proyecto de Parley de diseños de bolsas confeccionadas a partir de plásticos recuperados como basura vertida a los océanos. Carteras que se distribuyen exclusivamente a través de los museos MoMA de Nueva York, Tate de Londres, y Mumok (museo de arte moderno) y Mak (museo de artes aplicadas) de Viena. Otro artista que mira en verde y merece un hueco en este blog de Signus

Según informa Parley (en su web ofrecen amplia información sobre los riesgos de la invasión planetaria del plástico y cómo todos podemos ponernos manos a la obra para reducir su consumo irresponsable y sobre todo su vertido a la naturaleza), “se trata de una campaña ecológica que persigue llamar la atención sobre la contaminación de los mares y océanos de la Tierra; los beneficios obtenidos de la venta de estas carteras servirán para contribuir a la financiación de campañas de limpieza por el mundo”. Junto a Ruscha (que ha optado por un diseño en el que con letras grandes podemos leer The amazing Earth (La asombrosa Tierra), figuran en el diseño de estas bolsas con ocean plastic (así han llamado al material) otros famosísimos artistas como Julian Schnabel, Jenny Holzer y la videoartista suiza Pipilotti Rist. Cada bolsa se vende por 50 dólares y contiene más o menos el plástico procedente del reciclaje de cinco botellas

The Parley Air Strategy comienza con esta bella declaración de principios: “Los océanos nos dan vida. Nosotros les damos plástico. Inventemos una alternativa. Juntos”. “Parley AIR es la estrategia para terminar con la amenaza, que crece de manera vertiginosa, de la contaminación marina por plástico… Todos tenemos un papel que jugar”.

Curiosa reinvención la de este artista pop; recordemos que este movimiento artístico abrazaba de una manera bastante acrítica los adelantos tecnológicos y amaba el plástico. Hizo de él un icono, hasta el punto de que Andy Warhol llegó a declarar en una de sus frases-eslogan de indudable contenido comercial y provocador: “¡Quiero ser plástico!”. Eran otros tiempos. Han pasado más de 50 años, la producción de plásticos ha crecido exponencialmente, y ahora hemos de aprender a hacer un uso responsable y mucho más equilibrado de este material.

‘Neumáticos Blue Collar’ en España

Hablemos un poco más de Edward Ruscha (Omaha, Nebraska, 1937). Su obra es de referencia obligada a la hora de abordar el panorama artístico de los sesenta y setenta en la Costa Oeste de EE UU, aunque en España hemos tenido pocas opciones de admirar en directo su trabajo. La mejor oportunidad fue la exposición que el Museo Nacional Reina Sofía le dedicó en el año 2002 en el Palacio de Velázquez, una de sus sedes en el Retiro madrileño, y que se centró en la ciudad de Los Ángeles, como objeto recurrente, y casi obsesivo, en el universo del artista estadounidense. El Reina Sofía, por cierto (y nos viene aquí que ni pintado), compró en el año 2000, por 150.000 euros, el acrílico Blue Collar Tires (Neumáticos Blue Collar, el término anglosajón blue collar se refiere al trabajador de clase obrera), firmado por Ruscha en 1992 .

Gasolineras, carreteras, vallas publicitarias

Si por algo es conocido Ruscha es por sus gasolineras. Artistas como Walker Evans o Edward Hopper ya habían incorporado con anterioridad a su obra las estaciones de servicio; pero Ruscha fue más allá, las convirtió en símbolo de EE UU, ese enorme país de tamaño continental que ha idolatrado las carreteras que lo atraviesan de punta a punta. Ruscha realizó en 1963 la primera edición del que está considerado el primer libro de artista de la historia: Twenty-six Gasoline Stations (26 Estaciones de gasolina). Así que también le podemos considerar pionero en este ámbito de los fotolibros, ahora tan tendencia.En esa obra retrata las gasolineras de la carretera entre Los Ángeles y Oklahoma City, sus dos ciudades de referencia vital, pues, siendo muy joven, se trasladó a vivir a la capital californiana desde Oklahoma City, donde había estudiado, siguiendo la mítica Ruta 66, que tantas obras de arte en forma de libro, fotografía o pintura ha inspirado.

Impresionado por las grandes vallas publicitarias y la extensión inabarcable del paisaje americano, el artista decidió formarse como diseñador, para luego pasarse a la pintura, pero siempre con esa ciudad que le acogió metida en el cuerpo, el alma y la cabeza. “Llegué a Los Ángeles procedente de Oklahoma con 18 años, y el contacto con todo eso, con toda esa gente, fue como una liberación. Aquella experiencia me marcó. Aún me influye y siempre lo hará. Por eso nunca salgo de Los Ángeles… No puedo vivir lejos de esta ciudad. La amo. De aquí saco la energía que necesito para vivir”.

Pay nothing until April

Sus pinturas de colores planos han pasado a lo mejor del arte del último tramo del siglo XX. En sus composiciones, sencillas y rotundas, geométricas, sin figuras humanas ni animales, a veces solo aparece una o dos o tres palabras, como Hollywood, Telephone, Gas, Standard o Tires (ay, qué tendrán, que encandilan a tanto artista) o And…, IS (sobre una gran montaña nevada) o Brave Men o The End o The Absolute End o 99% Angel o OOF o frases como Pay nothing until April (lo que suena a chollo) o God knows where.

Con él viajamos en coche por los paisajes californianos: carreteras, edificios, estaciones de gasoil, carteles publicitarios, en los que se mezclan imágenes y textos. Palabras pintadas, calles, aparcamientos, piscinas, palmeras, apartamentos y paisajes vacíos, desérticos, forman el universo de Edward (o Ed) Ruscha.

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