Con ‘mil neumáticos’ por banda, arte y diseño a toda vela

Millegomme, que en italiano quiere decir mil neumáticos, encontró sus orígenes en los campamentos de personas de etnia gitana de los alrededores de Roma. Allí, el dúo de arquitectos “de la basura” –así se definen ellos- Jan Korbes (de Amsterdam) y Denis Oudendijk (de Düsseldorf, Alemania), que forman el estudio Refunc, con base en La Haya, crearon un proyecto social para diseñar objetos con neumáticos de coche fuera de uso: el reto que les habían planteado era desarrollar juguetes para niños y niñas a partir de materiales de desecho locales. Esa experiencia les llevó a un dato que, reconocen, les dio qué pensar: cada año se fabrican 800 millones de neumáticos. Una reflexión que, a partir de ahí, de los suburbios romanos, quisieron trasladar a la sociedad. Y en esto llevan desde que comenzó el milenio.

El catálogo de Millegomme se basa, como explican en su propia web, en la exclusiva reutilización de tres elementos: neumáticos, neumáticos y neumáticos, para producir juguetes, mobiliario y arquitectura, y crear “objetos socialmente interactivos”.

La puesta de largo (y por todo lo alto) de este proyecto llegó con su Salone di gomme, en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2008: gusanos escultóricos que estaban hechos totalmente de neumáticos reutilizados, y que también servían como una serie de funcionales asientos.

En España pudimos disfrutar de sus ideas y objetos con un taller de construcción de columpios organizado junto a Basurama en Valdemoro, Madrid, hace 10 años. Esto decía de ellos el colectivo Basurama: “Vienen desde Holanda, y aterrizan por primera vez en España para darnos a todos una lección de creatividad. Son los líderes mundiales indiscutibles en la reutilización de neumáticos, dado que han trabajado con ellos en todo tipo de formatos: desde la construcción de escenografías para arte hasta la construcción de viviendas a partir de neumáticos”.

El conocido y prestigioso blog de arquitectura de Edgar González ha dicho de ellos: A partir de neumáticos, llegan a objetos tan diversos “como un sofá, una moto de juguete o, incluso, a envolver toda una caseta de jardí­n… Todo un verdadero icono del problema de los desechos en la sociedad actual”.

El dúo de arquitectos de la basura ha traspasado fronteras, mares y continentes con sus neumáticas ideas. Podemos encontrar desde la instalación poética Decogomme que realizaron en la fachada del Ministerio de Economía holandés en La Haya (2006) hasta la parada de autobús Lazy Stop en Durban, Sudáfrica (2008). Incluso en proyectos arquitectónicos como Maison Gomme, en La Haya -Oudendijk y Korbes convirtieron una caseta de jardín en una funcional oficina más almacén, con un ajustadísimo presupuesto de 5.000 euros-, o de interiorismo, como la tienda en el centro de música WORM en Rotterdam, Millegomme se mantiene fiel a su filosofía y utiliza materiales de construcción que recuperan de desechos del entorno cercano, incluidos neumáticos. Una de las bases de Millegomme, como en España de los colectivos Basurama y Boa Mistura, es llevar a cabo los proyectos aprovechando los recursos locales y trabajando con las comunidades locales, lo que completa su visión de la sostenibilidad. De ahí que llamen a Millegomme una red de “tyre crafters” (artesanos de los neumáticos).

El mensaje de Millegomme, como ha explicado Denis Oudendijk a la revista Detail, es: “Nuestra filosofía resulta sencilla, como también suele ser sencillo nuestro trabajo. Queremos que la gente vea los supuestos desechos desde una nueva perspectiva. Llamamos a nuestro método de trabajo Refunc, que para nosotros es un reflejo lógico de todo lo que nos rodea, para que a los desechos no se les considere material de desecho, ya fuera de uso, sino como materiales nuevos con todo su potencial para convertirse en otras cosas”.

¿Y qué tienen de especial los neumáticos para que hagan semejante apuesta por ellos? Contesta así Oudendijk: “Los neumáticos de automóvil están hechos de caucho sintético y acero en forma de cable y estera. Es un material que resulta difícil de trabajar, muy duro, pero también muy resistente; así que tratamos de sacar las ventajas de esta desventaja, mirar el lado bueno de lo que pueda tener de malo: su carácter increíblemente fuerte y, a la vez, elástico. Eso sí, hemos observado que a partir de los neumáticos se diseñan y reproducen y copian hasta la saciedad diez tipos de productos, no más. Vemos una y otra vez maceteros, columpios y comederos. Nosotros tratamos de aplicar nuestra energía creativa al desarrollo de nuevas ideas a partir de neumáticos que vayan más allá de ese top ten. Cuando copian nuestros objetos, la verdad es que lo vemos como un cumplido”.

Los arquitectos de Refunc subrayan que, en los últimos años, el tema del reciclaje ha ganado peso en el mundo del arte. “El reciclaje se ha convertido en un problema importante en el arte y la arquitectura en la última década. Nos da mucha alegría ver que cada vez hay más personas pensando en lo escasamente creativos y, sin embargo muy despilfarradores, que somos como Humanidad, en nuestro paso temporal por la Tierra. El ser humano se vuelve creativo cuando se le obliga a hacerlo, y creo que hemos llegado ya a ese punto por la delicada situación del planeta”. Lo que persiguen también con el arte es dignificar el término reciclaje, insisten en el upcycling, en despojarle de ese sentido que a veces tiene al ir asociado con objetos de segunda, de menor categoría. “Subrayamos la importancia de la reutilización creativa, y en eso el arte es crucial”.

Denis Oudendijk y Jan Korbes tienen amplia experiencia en trasformar los residuos urbanos en estructuras con una apariencia realmente saludable, sólida y llamativa. Con su estudio Refunc han aprovechado desde viejos remolques, ventanas interiores de aviones, cajas de pescado y deterioradas alfombras, viejos materiales desechados, para crear nuevas -y un poco locas, todo sea dicho- tipologías arquitectónicas. No sólo realizan así una crítica a la sociedad de usar y tirar y apuestan por lo circular, sino que, como ellos mismos explican, tratan también de servir de inspiración, de proporcionar ideas, a la gente que vive en condiciones más desafortunadas, en suburbios de todo el mundo, en infraviviendas. Esa gente que no lee las lujosas revistas con las últimas tendencias en diseño e interiorismo sostenibles; por eso, el proyecto Millegomme trata de llevar talleres y experiencias para trabajar con las comunidades más desfavorecidas para que sepan aprovecharse de recursos que tienen a mano y prácticamente gratis para mejorar algo las condiciones de sus viviendas, como por ejemplo con las fachadas de neumáticos retirados.A fin de cuentas, todo esto partió con mil neumáticos por banda en los campamentos de gitanos de los alrededores de Roma, y va viento en popa.

One Comments

  • George 25 enero, 2018 Reply

    Look at this tyre recycling! You put in tyre. You got carbon black, steel, gas!!

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