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Europa se pone las pilas con la movilidad segura y limpia

La Comisión Europea ha empezado con la tercera fase de para modernizar el sistema de transportes del Viejo Continente. Unas medidas que se buscan hacer más seguros y más sostenibles los medios de transporte de los 27 Estados miembros. Esta nueva fase nació en 2016 a raíz de la Estrategia europea a favor de la movilidad de bajas emisiones de 2016 y a una innovadora estrategia de política industrial. “El año pasado, la Comisión introdujo iniciativas para abordar los retos del presente y allanar el camino para la movilidad del futuro. Las medidas presentadas constituyen un definitivo e importante impulso para que los europeos puedan beneficiarse de un transporte seguro, limpio e inteligente”, explica Violeta Bulc, comisaria responsable de Transportes

Movilidad sostenible, segura y conectada

Conseguir la sostenibilidad es una de las piedras angulares de la Comisión Europea. La Unión quiere reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (especialmente CO2) gracias a una mejora del etiquetado energético de los neumáticos. Es decir, aumentar la transparencia en la información facilitada a los consumidores sobre cuánto consume el neumático. Esta medida va acompañada a otra para hacer más aerodinámicos a los camiones, con la consecuente reducción de emisiones durante sus desplazamientos. Además de impulsar un Plan de acción integral para las baterías, mejorando también su vida útil.

¿Y cuáles son los números? La Unión quiere que en el año 2025 los camiones nuevos emitan un 15 % menos de CO2 que aquellos fabricados en 2019. Y con el horizonte de 2030, el porcentaje de reducción de emisiones aumenta hasta el 30 % respecto a aquellos puestos en el mercado en 2019. Todo un reto, donde el neumático tiene también un papel clave. Es la primera vez que la Unión Europea introduce reducciones en las emisiones de dióxido de carbón en vehículos de gran tonelaje.

La seguridad es otro de los aspectos que la Comisión tiene como objetivo mejorar mediante diferentes medidas, como sistemas  de frenado que permitan la detección de los ciclistas y peatones en las vías públicas y así reducir su siniestralidad. Pero esta solo una de la veintena de acciones que quiere impulsar entre las que se encuentra también el monitoreo de la presión de los neumáticos, la grabación del accidente y sistemas de bloqueo cuando el conductor muestre síntomas de alcoholemia. Aquí  puedes consultar la lista completa con todas las medidas, algunas que a día de hoy parecen de ciencia ficción.

Todo ello busca reducir la lista de muertos en carretera que en 2017 ascendió a las 25.300 personas en toda la Unión a las que se suman 135.000 que resultaron heridas con carácter grave. Como punto positivo, si echamos la vista atrás, desde el año 2001 las víctimas mortales se han reducido a la mitad. Pese a que el objetivo final sería 0 víctimas mortales, la UE ha cuantificado en 10.500 las víctimas que se podrían salvar al año con la aplicación de estas medidas.

“Todos los sectores deben contribuir a la consecución de nuestros compromisos climáticos asumidos en el marco del Acuerdo de París. Por eso, por primera vez en la historia, proponemos normas de la UE para incrementar la eficiencia del consumo de combustible y reducir las emisiones de los vehículos pesados nuevos. Estas normas representan una oportunidad para que la industria europea consolide su actual liderazgo en tecnologías innovadoras”, relata Miguel Arias Cañete, comisario responsable de Acción por el Clima y Energía, ha añadido:

La tercera pata en la que se sustenta el Estrategia de la UE es la conectividad como pieza clave para mejorar la logística de transportes de todo el continente.  Así se desarrollarán dos iniciativas legislativas para intercambiar información en el transporte.