Herraduras de caucho para caballos

Para quienes no estamos familiarizados con el mundo del caballo, el conocimiento de sus necesidades de cuidados y atenciones puede que se limite a lo que sale en las películas: cepillarles, ejercitarles, alimentarles y herrarles. Estas son las básicas, y sus particularidades pueden variar según el tipo de actividades que realice el animal.

Un capítulo muy importante de esos cuidados se lo llevan los cascos. Con perdón por la comparación, las pezuñas de los caballos tienen en común con los coches, motos, etc., que son la parte del cuerpo que les pone en contacto con el suelo y en la que apoyan su gran cuerpo al caminar. Son una parte muy delicada de su anatomía y requieren un atento cuidado para evitarles problemas como infecciones, cojera o enfermedades que pueden ser graves. Por ello, y aunque al igual que las uñas de los humanos crecen constantemente, para protegerlos de un desgaste demasiado rápido, desde tiempos inmemoriales se idearon diversos tipos de soluciones, desde las hiposandalias de cuero o esparto hasta las herraduras metálicas.

En los últimos años el caucho y diferentes plásticos se han incorporado al repertorio de posibles materiales para fabricar “calzados” para los caballos. Que han necesitado una importante investigación, para crear el mejor posible para cada caballo acorde con su tipo de vida y actividades.

Otro punto en común entre caballos y coches es que el fabricante de neumáticos Continental también ha desarrollado productos para sus puntos de contacto con el suelo, utilizando caucho una materia prima común, el caucho. Y en este caso se trata de unos protectores para las pezuñas.

Se trata de un producto fabricado con un elastómero creado por una de las áreas de la compañía, ContiTech, en Alemania y a petición de la empresa de productos para equitación Turfcord, «que buscaba una alternativa a las herraduras convencionales que proporcionara a los caballos una protección duradera, sin ningún inconveniente, pensada para su bienestar y sus necesidades», explica Joaquín Arenas, director de ContiTech España.

Por las características del material con el que están hechos, que es liviano y absorbe los golpes, estos protectores alivian la tensión en las articulaciones. «Claro, es muy diferente de las herraduras tradicionales, que al ser metálicas son muy pesadas y cambian el modo de andar del animal. Además, como son rígidas impiden que el casco haga su función de amortiguación».

Volviendo al cine, los cambios de herraduras suelen verse como tareas rápidas y fáciles, pero «en realidad, pueden ser muy laboriosos para el herrador y estresantes para el caballo, al tener que ponerlas con clavos. Este tipo de protectores se adhiere con un pegamento especial y duran hasta ocho semanas, no dañan la capa córnea del casco y, al contrario que las herraduras metálicas, permiten que este crezca de forma saludable porque, al ser elástico, dilata y admite ese crecimiento».

Lógicamente el desarrollo del material requirió de un proceso de investigación y pruebas «para determinar qué elastómero utilizar y hubo algunas dificultades con la vulcanización del caucho, hasta que se llegó al punto correcto para su fabricación. Claro, ahí la experiencia y el conocimiento acumulados por la compañía sobre las propiedades y la manipulación del caucho fueron cruciales para el desarrollo de los protectores. Se trata de un producto muy específico que requiere flexibilidad para un correcto agarre y amortiguación, que también debía ser fácil de poner en las pezuñas». Además de facilitar el trabajo de los herreros, «son más cómodos y seguros para los caballos, se fabrican en 12 tallas y son diferentes según sean para pezuñas delanteras o traseras, para adecuarse mejor a las necesidades de los diversos tipos de caballos».

Estos “zapatos” son bien valorados por aquellos propietarios de caballos que optan por no ponerles herraduras metálicas por los inconvenientes que presentan. De hecho, la iniciativa de la empresa Turfcord buscaba crear una alternativa que los evitara.

En el proceso participó también la empresa de herreros Ernst Niemerg, que son quienes actualmente lo venden y distribuyen, además de ofrecer cursos de capacitación a otros herreros.

Al final, todo el esfuerzo ha merecido la pena doblemente. Primero por los resultados para sus directos beneficiarios, los caballos. Pero también para sus impulsores, puesto que ha obtenido el Premio a la Innovación en la última edición del Pferd&Jagd, una feria anual del mundo de la equitación, la caza y la pesca que se celebra cada año en Hannover en la que se presentan las novedades y tendencias de estos sectores, y a la que en la edición de 2017 acudieron casi mil expositores de 23 países y unos 100.000 visitantes.