Historias de Jaime y Daniel (XII)

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“Por fin en casa, la verdad es que ya la echaba de menos” – dice en voz alta Elena en voz alta mientras introduce la llave en la puerta de casa. Jaime y su mujer han llegado de sus vacaciones estivales y toca volver a la rutina diaria.

– Jaime, llevo días pensándolo y creo que estaría muy bien hacer un lavado de cara a la casa. Estoy harta de este comedor heredado de tus padres. Un aire nuevo no le irá nada mal – lamenta Elena.

– Para mí lo que consideres. Ya sabes que a mí todo me parece bien. Si quieres que cambiemos los muebles, sin problemas, pero de eso te encargas tú que tienes más gusto y tiempo. A mí no me des ningún trabajo de estos – contesta Jaime con indiferencia

“Vía libre para poder actuar. Me encanta”, se dice para ella pensando en la infinidad de posibilidades para poder dar un aire nuevo a su casa. “Además, tengo tiempo suficiente para dedicar a hacer cosas nuevas, a manualidades y así nos costará menos y le podemos dar nuestro propio estilo. Ahora, a empezar a mirar y a hacer volar la imaginación”.

Pintetest, Facebook o Twitter son fuentes inagotables de ideas para poder reciclar objetos que pueden tener nuevas vidas. “Hay que aprovechar las clases de restauración y de manualidades. Así me entretengo y encima nos sale más barato”. Y es que en Internet existen infinidad de páginas para poder dar una nueva vida a los productos, mediante el concepto del upcycling. Es el proceso por el que se transforma un objeto sin uso o destinado a ser un residuo en otro igual de igual o mayor utilidad y valor.

“Ya que el otro día hablaba con Jaime del parche,  mirare a ver qué podemos hacer con los neumáticos” piensa Elena mientras accede al Twitter de SIGNUS.

Para su sorpresa, encuentra muchas ideas que dejan volar su imaginación: un columpio hecho con un neumático viejo, un puf de neumático con su asiento hecho con cuerdas… “Otra cosa es que esto le guste a Jaime, pero a mí me parece muy original”

Elena piensa en el taller de Daniel para ir a buscar los neumáticos. Fácil. Coge el teléfono y le llama

-Hola Daniel, soy Elena, la mujer de Jaime

-Buenos días Elena, ¿qué tal las vacaciones?

-Pues muy bien. Aquí de vuelta. Ya parece que hace siglos que volvimos. Te llamaba por un tema, ¿me puedes dar algún neumático para hacer algo de decoración con él?

-¿A qué te refieres?- pregunta Daniel

-No sé, un columpio o alguna cosa así – le contesta Elena

-Lo siento pero no puedo. Los ciudadanos han pagado para que se recicle el neumático y no para que tenga otros usos – le contesta Daniel

-Ostras, ni me lo imaginaba. ¿Seguro?

-Sí, sí, seguro Elena. No puedo darte ninguno – le repite Daniel

-Bueno, pues nada, muchas gracias. Un abrazo Daniel

-A ti. Besos

Elena cuelga el teléfono. “Está bien, así seguro que el neumático se utiliza correctamente y no termina en un contenedor”, se repite para sí.

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