Los condones del Amazonas que te protegen a ti y a esta selva

Los condones, el Amazonas y Chico Mendes, conocido activista ambiental asesinado en esta selva al defenderla de quien la destruía, tienen una historia en común: Natex, la única empresa del mundo que usa látex de árboles de caucho silvestre para fabricar “camisinhas de venus”, como llaman los brasileños a los preservativos. ¿Quieres conocerla?

Durante todo el siglo XIX y principios del XX, Brasil fue el mayor productor de látex del mundo, gracias a la Hevea brasiliensis, más conocido como árbol del caucho, siringa o seringueira en portugués. La invención del automóvil supuso la creación de un floreciente sector que terminó abruptamente con el exitoso cultivo de dicho árbol en plantaciones asiáticas. La Segunda Guerra Mundial propició una segunda aunque efímera edad de oro: Japón cortó las fuentes de caucho y los Aliados tuvieron que recurrir de nuevo al brasileño, una coyuntura que duró lo que duró la guerra. Ambas épocas hicieron millonarios a los “jefes de la goma” y casi esclavos a los caucheros que manufacturaron el látex.

El cultivo del árbol de caucho ha vuelto al Amazonas, pero esta vez los caucheros quieren llevar la batuta y defender no solo unas condiciones laborales dignas, sino también las zonas de selva donde se produce. Lo están intentando en el municipio de Xapuri, perteneciente al estado de Acre, en plena selva amazónica y cerca de la frontera con Bolivia. Este lugar tiene un elemento simbólico añadido: es la ciudad natal de Chico Mendes,  que encabezó la lucha de los caucheros contra la destrucción de la selva por parte de los madereros y los ganaderos, y que fue asesinado por estos últimos en 1988.

Deforestación del Amazonia

Mendes originó un movimiento ambientalista que supuso un antes y un después en la lucha contra la deforestación y la violencia contra los defensores del Amazonas. Además de la creación de un área natural protegida, la Reserva Extractivista que lleva su nombre, se han generado diversas iniciativas de fabricación sostenible y justa de productos basados en los recursos naturales de la selva, apoyadas en diversas instituciones locales y nacionales brasileñas, e internacionales como la ONU. El objetivo es lograr que los bosques en pie sean más valiosos que la tala y la ganadería para que el estado de Acre pueda proteger los árboles sin mermar su desarrollo económico.

Una de estas iniciativas es la empresa Natex. Puesta en marcha en 2008 en el mismo Xapuri, es el único fabricante del mundo que usa látex de árboles nativos de caucho silvestre para fabricar “camisinhas de venus”, como llaman los brasileños a los preservativos.

Desde Natex, cuyos vecinos la han apodado “la fábrica del amor”, aseguran que consiguen una producción anual de 100 millones de preservativos, haciendo un consumo medio de 500.000 litros de látex natural. En la fábrica trabajan 150 personas, mientras que cerca de 700 familias se encargan de la extracción y el suministro del látex. En la actualidad producen el 15% de los condones distribuidos en todo el país por el Ministerio de Salud, dentro de su objetivo de luchar contra el Sida, que ha causado estragos en este país, y el resto de enfermedades de transmisión sexual. Por ejemplo, fueron los responsables de los 9 millones de preservativos que el gobierno de Brasil distribuyó gratuitamente en Río de Janeiro durante los Juegos Olímpicos, celebrados en agosto de 2016, y también cubren parte de los 500 millones de preservativos que las autoridades sanitarias distribuyen gratuitamente durante el Carnaval.

La tecnología también les ha echado una mano. Una de las reservas de caucho de las que se abastecen está demasiado lejos para hacerlo directamente. Gracias a unas técnicas desarrolladas en la Universidad de Brasilia han conseguido procesar el látex en el mismo sitio. Además de los preservativos, sus responsables investigan para el desarrollo de lubricantes y retardantes naturales que puedan reemplazar a los materiales sintéticos.

Natex y el resto de iniciativas de la zona simbolizan también las ventajas de apostar por el desarrollo sostenible para el medio ambiente y las personas. Desde hace más de una década, la tasa de crecimiento económico de Acre ha superado al promedio brasileño. Sus escuelas y su atención médica han mejorado, y la pobreza y el analfabetismo han caído mucho más rápido también que la media del país.

2 Comments

Deja un comentario