Michelin llama a la acción en la Cumbre de la Movilidad Sostenible de Montreal

Llevamos mucho tiempo escuchando que “el futuro de la movilidad será sostenible o no será”, sin embargo todavía estamos muy lejos de disfrutar de una buena calidad del aire en nuestras ciudades o de hacer un uso racional de los recursos naturales disponibles, tal y como viene reclamando con insistencia la Unión Europea y Naciones Unidas en los últimos años.

Michelin lo tiene claro y en tan solo un año ha organizado dos cumbres mundiales de movilidad sostenible, con el objetivo de pasar a la acción e impulsar los cambios que sean necesarios para dar forma a un futuro más limpio y respetuoso con el medio ambiente.

Bajo el lema “From Ambition to Action”, el fabricante de neumáticos quiere liderar una revolución verde que ya ha empezado, pero que necesita del apoyo de todos (empresas, políticos, profesionales y agentes sociales) para convertirse en una realidad. “Siempre hemos mostrado un alto compromiso con el medio ambiente: en 1992 creamos el primer neumático capaz de ahorrar carburante. Ahora, tras la celebración de la 21ª edición de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático en París, nos hemos comprometido a reducir en un 20% la huella de carbono de nuestros neumáticos para el año 2030”, señalan los responsables de la marca.

Más de 4.000 líderes de 30 países se dieron cita en la cumbre mundial sobre movilidad sostenible organizada por Michelin entre el 30 de mayo el 1 de junio en Montreal (Canadá) para abordar los principales problemas de la sostenibilidad en el transporte. Entre los temas a tratar figuraban la reducción de gases de efecto invernadero, el proceso de electrificación en el que se encuentra inmerso el sector del automóvil o las ventajas ambientales de la movilidad inteligente.

Además, se prestó especial atención a la economía circular como uno de los mayores desafíos del transporte en la actualidad. No en vano, para la fabricación de un coche se requiere de una gran cantidad de materiales, algunos de ellos tan extraños y exóticos que resultan difíciles de gestionar cuando llega el final de su vida útil, y otros tan escasos (incluso en la producción de coches eléctricos) que costará cada vez más adquirirlos. “Necesitamos desarrollar materiales de alta tecnología para la industria del automóvil. Rediseñar productos, procesos y negocios”, destaca la compañía francesa de neumáticos.

Junto a Michelin, representantes de marcas líderes en sus respectivos sectores como Huawei, BMW o BNP Paribas, ofrecieron también soluciones verdes para el transporte del futuro, como pueden ser los vehículos conectados y la conducción autónoma.