Neumáticos con clavos

No, no vamos a hablar de neumáticos que pueden circular con clavos que atraviesen la banda de rodadura, que los hay, sino de los neumáticos que incorporan clavos para poder transmitir la fuerza de tracción al firme por donde circulan.

Cuando se circula sobre hielo no hay forma de transmitir, a través de un neumático convencional, la fuerza del motor a la superficie helada. La única manera es, como los alpinistas, introducir algo en el hielo que permita agarrar al neumático al hielo. La solución se denomina “clavos”. ¿Qué tipo de clavos? ¿Cómo se insertan en el neumático?. No son unos clavos puntiagudos, sino de extremos redondeados, ni tampoco muy largos; lo normal es que no excedan de unos 2 mm. longitud máxima que se acepta en España en condiciones metereológicas límites y lleva asociados fuertes restricciones en velocidad,. En otros países más invernales se llegan a aceptar hasta 4 mm.

Usualmente se utilizan entre 80 y 100 clavos en cada neumático y éstos son incrustados en pequeños agujeros incluidos en los moldes donde se produce la vulcanización del  neumático. Una herramienta especial expande el “hoyo” en el caucho e inserta el clavo. Una vez que el clavo es instalado correctamente a nivel de la superficie, la herramienta es retirada y el caucho se comprime alrededor del reborde de la base para mantener el clavo en su lugar.

Los clavos están diseñados para desgastarse en un tiempo similar al neumático, pero el corazón central, que es de carburo de tungsteno, se desgasta lentamente para mantener la tracción a su mejor nivel. Cuando solo quedan entre 5/32 a 6/32 pulgadas de profundidad, los neumáticos pierden efectividad sobre nieve profunda y deben ser reemplazados

Su utilización es para climas extremos, carreteras heladas, y normalmente firmes no asfálticos, pues como se puede imaginar, su uso continuado destroza las superficies sobre la que circulan. La reglamentación, en los pocos países que los permiten, es muy estricta, sólo en determinadas época del año, bajo unas condiciones climáticas específicas y en unos tramos muy concretos. Por ejemplo en las grandes urbes escandinavas están prohibidas terminantemente, Estocolmo, Oslo, Reikyavick, etc  también lo están en las autopistas y en aquellas carreteras que tienen servicio de quitanieves.

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