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Economía circular

Recicla tu ropa y ayuda a colectivos desfavorecidos

En un post anterior hablaba de dos ejemplos de empresas del mundo de la moda que proponen el pago por uso en vez de comprar los productos, de manera que se recuperan sus materiales. Uno de ellos era la holandesa Van Hulley, que además de este modelo ambiental de economía circular, incorpora un componente social: sus trabajadoras son mujeres con problemas de inserción laboral.

La idea de aunar el componente ambiental y social no es exclusiva de esta empresa holandesa. De hecho y sin ir muy lejos, en España también podemos encontrar iniciativas ecosociales que recuperan la ropa usada para darle una nueva vida y ayudan a colectivos desfavorecidos. A continuación, os cuento dos buenos ejemplos de ello.

Customizando: ropa reciclada de diseño contra la precariedad femenina

La cooperativa de integración social sin ánimo de lucro Customizando fue creada por un grupo de mujeres en Madrid en 2016. Sus impulsoras reutilizan materiales textiles en desuso para transformarlos mediante el diseño creativo en artículos únicos, de gran valor tanto artístico como medioambiental. Es lo que se denomina también “upcycling”, o “suprarreciclaje”, es decir, darle un nuevo valor, superior, a un producto que de otra manera se hubiera convertido en un residuo, alargando además su vida útil.

Existen iniciativas ecosociales que recuperan la ropa usada para darle una nueva vida y ayudan a colectivos desfavorecidos - comparte    

En el caso concreto de Customizando apoya, además, al colectivo de mujeres vulnerables, a través de un empleo digno en el que, durante un máximo de tres años, las trabajadoras tienen la oportunidad de formarse. Su presidenta, María Zapata, explica que las condiciones laborales actuales, con empleos inestables, bajos salarios y economía sumergida, hacen que sea muy difícil salir de un círculo perverso de precariedad.

Una propuesta, en definitiva, que pretende romper esa nefasta dinámica, con productos de calidad y ambiental y socialmente responsables. Por ello, son miembros también de Sannas, una asociación de empresas que pretenden extender en España la denominada “economía de triple balance”, que defiende que debe haber un equilibrio entre la economía, lo ambiental, y lo social.

En concreto, las responsables de Customizando han lanzado una marca propia, con productos únicos de calidad que no pasan de moda – otro de los negativos impactos ambientales del sector textil –. La cooperativa ofrece además servicios de corte y confección vestuario, complementos, tocados, ropa de hogar, elaboración de prototipos, patronaje, o escalado, diseños personalizados (merchandising, packaging y decoración en eventos). Por otra parte, desarrollan programas de capacitación profesional y talleres para cualquier persona interesada, y cuentan con un espacio de coworking para profesionales amateur.

Berohi: recuperación de textiles con valores sociales dobles

La cooperativa Berohi nacía en el año 2000 con seis socios trabajadores, contando con la participación en el proyecto de Cáritas y la cooperativa Rezikleta. Con sede en Zamudio (Bizkaia), su modelo es doblemente social, ya que por un lado pretende satisfacer las necesidades de ropa de personas con pocos recursos, y por otro lado generar empleo en el colectivo de personas en situación o riesgo de exclusión social.

El componente ambiental está por supuesto también incluido: por un lado, mediante la recuperación de todo tipo de productos textiles para su posterior reutilización en sus tiendas, denominadas Ekorropa. Por otro lado, para el reciclaje de aquellos productos que ya no pueden reutilizarse, pero pueden aprovecharse como materia para la fabricación de nuevos productos.

Para el proceso de recogida, Berohi cuenta con contenedores específicos, distribuidos por distintos lugares de la geografía vasca para que la ciudadanía deposite en ellos sus prendas de ropa que quiera reciclar. Una vez recuperada la ropa, y convenientemente tratada, se distribuye bajo la marca de Ekorropa en función del tipo de producto. Por un precio muy bajo, los clientes de Ekorropa tienen a su disposición todo tipo de ropa en perfectas condiciones, tras haber pasado por un proceso previo de selección y limpieza que lo garantiza.
Posteriormente, Berohi se unía con otras cooperativas sin ánimo de lucro para crear la Red Social Koopera  y aumentar así los proyectos de recuperación, reutilización y reciclaje de diversos productos, no solo textiles, desde una perspectiva de inclusión social. De esta manera, según sus responsables, la cooperativa cuenta con más de cien trabajadores, más de 500 voluntarios pertenecientes a Cáritas, y proyectos abiertos incluso a nivel internacional, Ekorropa Romania y Koopera Chile.

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