¿Sabes qué es la huella de carbono?

Hace no tanto tiempo los alimentos no venían etiquetados. De muchos de ellos no conocíamos su composición ni origen. ¿Dónde se había cultivado esa patata?, ¿en qué mar se había pescado esa merluza?, ¿cuánto azúcar tenía ese yogur? eran preguntas que no tenían respuesta. Información que, simplemente, no estaba al alcance del consumidor.

La situación ahora es muy distinta. Podemos elegir entre uno y otro producto dependiendo de nuestras preferencias y prioridades. Sin embargo un aspecto que sigue sin facilitarse es cuánta energía (y su procedencia) ha sido necesaria para producir ese producto.

¿Qué es la huella de carbono?

La huella de carbono sirve para cuantificar, en peso, los gases de efecto invernadero que se han generado, directa o indirectamente, en la fabricación de un producto o un proceso. Tomemos por ejemplo un kilo de kiwis. Su cálculo de huella de carbono abarcaría desde la energía necesaria para producir los abonos utilizados en su crecimiento así como los medios utilizados para su recolección y transporte hasta el lugar de consumo. Todo ello daría una cifra en kilos o toneladas. Cuanto más grande, más contaminante sería el producto.

“Si bien no es descartable que en la futura Ley de Cambio Climático se establezcan obligaciones al respecto, a fecha de hoy el cálculo y publicación de la huella de carbono tiene un carácter voluntario”, explica Martí Ribas, director general de Endesa en Baleares. Sin embargo, la Unión Europea está trabajando en la descarbonización de nuestra economía, un hecho que acabará abocando a su obligatoriedad. La Unión busca la reducción del 30 % de las emisiones del transporte, agricultura, edificios y residuos en 2030. Y que todo el CO2 emitido deberá ser compensado en bosques y suelos. “Las cifras para el conjunto de la UE se traducirán en objetivos vinculantes a nivel nacional para los sectores no cubiertos por el régimen comunitario de comercio de derechos de emisión: la agricultura, el transporte, la construcción y los residuos. Estos sectores son responsables de alrededor del 60 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión”, explican fuentes parlamentarias.

 

Tú también tienes huella de carbono

Sí, así es: tu día a día se puede acabar reduciendo a kilos de CO2 emitidos. Desde la ropa que utilizas, la comida que consumes, cómo te desplazas al trabajo, incluso la temperatura del agua con la que te duchas se ha producido emitiendo dióxido de carbono a la atmósfera para poderlos disfrutar.

Pero puedes reducir tu huella de carbono gracias a pequeños cambios; regular la calefacción o el aire acondicionado; comprar electrodomésticos más eficientes; apagar los electrodomésticos y no dejarlos en stand-by; desplazarte a pie o en bicicleta y dejar aparcado el coche; o conducir coche híbrido en lugar de uno de combustión. O mejor el coche eléctrico. Todo suma a reducir nuestra huella de carbono.

 

La reutilización para evitar emisiones

Otra posibilidad que tienes para reducir tu huella de carbono es mediante la reutilización, es decir, recurrir a la compra de productos de segunda mano en lugar de comprar de nuevos. Aparte de suponer un ahorro económico, suponen un ahorro en las emisiones.

Y para ponerlo en valor se ha puesto en marcha la calculadora de la Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria (AERESS). En la web puedes introducir los objetos que vas a reutilizar catalogados en categorías: electrodomésticos (frigorífico, lavavajillas, lavadora…), muebles (una silla de plástico, un somier o una mesa para cuatro personas), varios (un libro o una sartén) o ropa. Introduces las cantidades por objeto y la web calcula automáticamente el ahorro en emisiones.  Por ejemplo, con la reutilización de un frigorífico ahorras la emisión de casi 277 kilos de CO2 a la atmósfera. O lo que es lo mismo, el mismo CO2 que emiten 46 coches durante un día.

También puedes reducir las emisiones en el sector de los neumáticos comprando de segunda mano. De hecho, durante el 2016 de las 189.259 toneladas recogidas por SIGNUS, 23.629 fueron destinadas al mercado para la preparación para reutilización.

2 Comments

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  • My Scoot 2 julio, 2018 Reply

    Vaya, es alarmante esto. Hemos sido tan inconscientes a lo largo de los años. El CO2 sin duda es uno de los principales y potentes contaminantes. Gracias a los avances tecnológicos se espera corregir mucho ese porcentaje de emisiones de CO2 que causan los medios de transportes, con los diferentes medios como scooters y todos esos aparatos de movilidad eléctrica que son 100% ecológicos!!

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