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Más plásticos que peces en el mar

Nuestra vida está ligada al plástico. Desde que nacemos a que morimos; desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir. Mucho de este plástico termina en los contenedores de recogida selectiva. Otro, llega al mar a través de los ríos y torrentes. Ahí se degrada pasando de un macroplástico (como una bolsa o botella) a miles de microplásticos (aquellos inferiores a los 5 centímetros). Y es que cada vez hay más plásticos en el mar mientras que su producción global no cesa de aumentar.