Una nueva vida de los textiles del neumático

Lluis Gil y Xavier Cañavate, los investigadores del ESEIAAT, junto con uno de los representantes de las empresas colaboradoras. (Foto: UPC)

Investigadores de  la Escuela Superior de Ingenierías Industrial, Aeroespacial y Audiovisual de Terrassa de la Universitat Politècnica de Catalunya, junto a las empresas COMSA (www.comsa.com) y GMN (www.gmn.es)  han creado un nuevo material a partir de fibras textiles de neumáticos al final de su vida útil. “Con este producto se valoriza uno de los componentes del caucho que hasta ahora no se reutilizaba”, explican los investigadores Lluís Gil (http://futur.upc.edu/LluisGilEspert) y Xavier Cañavate (http://futur.upc.edu/FranciscoJavierCanavateAvila).

Y es que una vez que los neumáticos han terminado su vida útil, es el momento de reciclarlos. Aparte del caucho o látex, los neumáticos usados se componen de otros materiales como son las fibras de acero y una armadura textil. En el caso del acero, se deriva a fundición para poder valorizarse. En cambio, con los residuos textiles se derivaban a vertedero o a planta de valorización energética. Hasta ahora.

Fibras textiles que ahora terminan en un vertedero, se podrán reutilizar

Según explican los investigadores, “uno de los puntos fuertes del proyecto es la creación de una serie de soluciones que permiten adaptar el producto final a los requerimientos del cliente y suministrarlo en forma de saco o de placas”. Después de llevar a cabo diferentes ensayos, la fórmula del éxito ha sido la combinación de tres ingredientes diferentes: cola blanca adhesiva, las fibras textiles y pasta de papel reciclado. “El resultado es un material que ha resultado ser muy eficaz para el sector de la construcción y para proyectos ferroviarios porque es un aislante acústico y térmico”, añade Xavier Cañavete.

Y es que mientras que los materiales aislantes convencionales como la lana de roca tienen un coste aproximado de 6,2 euros el metro cuadrado y de 3,8 euros/m2 lana de vidrio, el nuevo material fruto de este proyecto tiene un coste  inferior. Además, en lo que se refiere a su capacidad de aislar, es similar o superior tanto a los fabricados con lana de roca o con lana de vidrio.

“Este nuevo material es técnicamente equivalente a los que se utilizan hasta ahora para aislar los edificios térmicamente y acústicamente, compuestos por lana de roca y lana de vidrio, pero resulta más barato”, añade Lluís Gil.
Y es que “nuestro material facilita el rehúso de millones de toneladas de fibras que hasta ahora iban a parar al vertedero una vez el neumático dejaba de ser útil, con el consiguiente ahorro de energía y de emisión de CO2 a la atmósfera, así como la revalorización de la pasta de papel reciclado, que es muy difícil de volver a utilizar”, explica Xavier Cañavate

Estos son los resultados han sido posibles gracias a la investigación de I+D que lleva por Valorización de neumáticos fuera de uso, financiado a través del programa INNPACTO del Ministerio de Economía y Competitividad con 130.000 euros. El proyecto ha generado, además, ocho trabajos finales de grado y una tesis de máster.

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