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Alquimistas sostenibles: 100 ideas originales con solo mirar la naturaleza

Entrar en el estudio/taller de photoAlquimia en Madrid es entender de golpe y en toda su dimensión el nombre con el que han bautizado su original proyecto. Es entrar en un universo mágico, un laboratorio de ideas en torno a la sostenibilidad desde muchos ángulos. Hemos pasado una tarde con Carlos Jiménez y Pilar Balsalobre, auténticos artistas/artesanos que piensan en verde. Os lo contamos. Nos han hecho imaginar mil mundos diferentes y posibles.

Lo primero: ¿qué es Alquimia, qué significa? Vamos a la enciclopedia: “Doctrina y estudio experimental de los fenómenos químicos que se desarrolló desde la Antigüedad y a lo largo de la época medieval y que pretendía descubrir los elementos constitutivos del universo, la transmutación de los metales, el elixir de la vida…”. Pilar y Carlos no llegan tan lejos. O sí, o casi, si entendemos como “elixir de la vida” otra manera de estar en este mundo, en reconexión con la naturaleza y en mejor conexión con los humanos.

Lo segundo: ¿cómo se presentan ellos? Personalmente, con una sonrisa amplia y palabras amables desde su acogedor e imaginativo espacio en Carabanchel, barrio madrileño rebautizado por muchos como Artbanchel, por el núcleo de creatividad que se ha fraguado en decenas de estudios en antiguos edificios industriales, y que, como tantas cosas en Madrid, empeñada desde sus instancias de poder en no respetar la memoria, ahora está en peligro por la especulación inmobiliaria y la gentrificación.

Y en su web, se presentan así: “Con una trayectoria de 15 años en la creación, diseño y producción de narrativas y herramientas de sensibilización, concienciación y divulgación del medio ambiente, naturaleza y sostenibilidad. De carácter multidisciplinar y convencidos del poder de lo sencillo, less is more, cada proyecto que abordan lo realizan con un enfoque único, mezclando y refinando de una forma alquímica, ingredientes procedentes de la naturaleza, artesanía, industria, cultura y tradición. Entre las áreas de trabajo que desarrollan, podemos citar el diseño y la producción de espacios de interpretación y re-conexión con la naturaleza, exposiciones permanentes e itinerantes, eventos, instalaciones artísticas, ecodiseño y fotografía”.

Cuando quedo con ellos, Pilar y Carlos acaban de regresar de Castellón, de poner en marcha uno de los proyectos que más les han ilusionado últimamente: La ruta de siete sillas gigantes colocadas al aire libre en otros tantos pueblos de la comarca La Plana de l’Arc, y que simbolizan desde la importancia de la artesanía de la zona al sosiego, al detenerse, a la vida slow (de hecho, el apellido de photoAlquimia es slow & soul design, diseño lento y con alma, en inglés). ¿De dónde sacaron la inspiración? “De la relación directa de la silla con “a la fresca”, una antiquísima costumbre de sacar una silla a la calle al final de la tarde para ponerse al día de las últimas novedades o simplemente compartir con los vecinos el fresco en las calurosas noches de verano”.

Sí, es la manera de trabajar de Carlos y Pilar. Detenerse, no apresurarse, fijarse en los detalles, pensar y dar con la tecla –a menudo la más sencilla es la más efectiva– para crear, creer, crecer y recrear. Por eso su estudio/taller está lleno de pequeñas cosas/maravillas que les sirven de inspiración: desde un limonero en medio del espacio a una colección de piedras y otra de envases de vidrio.

Y así han salido otras de esas iniciativas tan verdes como sencillas que nos descubren mundos. Como el sendero para andar descalzos que trazaron en Cuacos de Yuste (Cáceres), 1 kilómetro en un bosque para reconectarnos de la forma más directa y simple con la naturaleza, sintiendo en la planta de los pies la arena, las hojas, los troncos, el barro, la hierba… O como la colección de cerámica Natura Imitatis, diseño de objetos inspirados en la biomímesis, la imitación de las soluciones que la naturaleza ha encontrado: “Ajorí es una solución creativa de organización y almacenamiento de aderezos, especias y diversos condimentos culinarios, inspirada en la forma de la cabeza de un ajo”. O Titobowl, “un recipiente diseñado especialmente para la degustación de distintas variedades y aderezos de aceitunas con hueso, aunque también se ha adaptado para la degustación de aceitunas sin hueso y otros aperitivos, ya que al girar la tapa superior del recipiente se transforma en un palillero”.

Como las instalaciones para la Fundación Canal en Madrid o las diversas instalaciones realizadas reciclando latas de refrescos. Es su proyecto PIXELATA, quizá el que han reproducido en más formatos a lo largo de su trayectoria: “Un proyecto de sensibilización hacia el reciclaje, la participación ciudadana y la economía circular, a través del arte, el diseño y la artesanía. Consiste en la creación de una imagen pixelada de gran formato, a partir de latas de bebidas recicladas y pintadas en su base (pixelata) colocadas en un soporte autoportante modular (pixelatero) diseñado para tal fin. Para la puesta en marcha del proyecto PIXELATA 2.0. contamos con el equipo de CADA LATA CUENTA, un programa europeo de concienciación sobre el reciclaje de latas de bebidas”.

De chiquito y de joven, Carlos quería ser entomólogo, de ahí que estudiara Biológicas y que sus primeros pasos artísticos se enfocaran a la fotografía de insectos. Pilar venía del mundo de la publicidad, la ilustración y el dibujo animado. Sus miradas e intereses se cruzaron y acoplaron en 2007. El fruto: photoAlquimia, que en un primer momento echó a andar potente con el montaje de exposiciones y centros de interpretación de espacios naturales protegidos, como Monfragüe, y stands en ferias, como los de Castilla-La Mancha en Fitur en los años 2011 y 2017.

Recuerdan con especial cariño El bosque interior, una exposición inmersiva que estuvo de aquí para allá durante cuatro años, en unas 40 localidades, y que sumerge al visitante en un bosque a través de todos los sentidos –olores, sabores y sonidos–, y que finalmente ha recalado, permanente, en el Parque Natural de la Font Roja, en Alcoy.

Eso sí, siempre con una idea clara: más que montar decorados, se trata de montar experiencias, de crear historias, de despertar emociones.

Más pequeñas genialidades: Diseño y edición de un flipbook para FSC España (Forest Stewardship Council) titulado I love forest. “El contenido gráfico está realizado en animación plano a plano; al pasar rápidamente las hojas del libro se produce un efecto de animación del crecimiento de un árbol, desde que es una semilla enterrada en el suelo hasta que culmina en su edad madura”. O la recreación de una escuela de hace 70 años en Luzón, un pequeño pueblo de Guadalajara.

Porque para photoAlquimia, la memoria, las tradiciones, la artesanía, la sabiduría popular son el punto de partida para la mayoría de sus proyectos. Y por eso ahora andan centrados y entusiasmados dándole vueltas a los prototipos de unas sencillas sandalias, poco más que una delgada suela de cuero artesanal más un punto de cobre para conectarnos con la energía de la tierra a través de la planta del pie; un sencillo calzado inspirado en los rarámuri (los de los pies ligeros), una etnia de México famosa por su gusto y facilidad para correr. “Nos hemos distanciado de la Madre Tierra”, me dicen Pilar y Carlos, en perfecta armonía entre ellos, “y necesitamos reconectarnos con ella. Pensando, pensando, llegamos a una conclusión: ¿qué mejor que hacerlo volviéndola a pisar, a sentirla en nuestros pies, sin interferencias?”.

Una manera sencilla, natural y directa de reconectarnos con la tierra/Tierra. Con la naturaleza. Así son ellos.

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