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Black Friday: Cómo afecta al medio ambiente y qué podemos hacer

Consumo responsable en el Black Friday

El “Black Friday”, o “Viernes Negro” va cada vez a más en todo el mundo, y también en España. El aumento de las ventas supone un importante impacto ambiental. Diversas iniciativas proponen una alternativa sostenible, pero ¿cómo podemos hacer una compra responsable? Lo contamos en este post.

Black Friday: cómo afecta al medio ambiente

Aunque la Fundeu recomienda utilizar  “Viernes Negro” , lo cierto es que la expresión “Black Friday” se ha establecido entre la ciudadanía. El Black Friday, que se celebra el viernes 29 de noviembre este año, tiene su origen en Estados Unidos como el primer día que se ofrecen descuentos para comenzar la época de compras navideñas. El origen del término tiene dos explicaciones: por un lado, por el gran volumen de gente y tráfico que provoca ese día, y por otro, por las grandes ventas que genera en los comercios, cuyas cifras pasan del rojo al negro.

Millones de paquetes se mueven al día durante la semana del Black Friday

En España se incorpora en 2012, cuando se liberalizaron las fechas de rebajas. El Black Friday es cada vez más popular y año tras año aumenta sus cifras de venta. Para este año se esperan, solo en comercio electrónico, unas ventas de 1.710 millones de euros, un 10,10% más que el año pasado, según datos de la empresa de marketing en línea CupoNation.

Al introducir una fecha de rebajas más, las consecuencias negativas para el medio ambiente del actual modelo de consumo aumentan más si cabe. El uso intensivo de recursos naturales,  o la generación de residuos provocada por el usar y tirar de productos de una corta vida, son algunos de los más destacados. En algunos sectores es especialmente preocupante por el volumen y los efectos provocados. Es el caso del sector textil, como ya contamos en un post anterior, o el de los aparatos eléctricos y electrónicos, pero que en mayor o menor medida se extiende en todo el sistema productivo y de consumo masivo.

Una mención aparte merece el impacto del transporte que requiere toda la cadena de producción y suministro de los productos. Este último concepto está además aumentando en los últimos años en paralelo al incremento de las ventas por Internet a nivel mundial.

Alternativas ecológicas al Black Friday

Frente a la fiebre consumista y el impacto que supone el Black Friday se han organizado diversas iniciativas alternativas ecológicas:

Día sin Compras: La ONG Ecologistas en Acción celebra esta campaña desde hace años para dar a conocer a la ciudadanía el impacto del consumismo insostenible y concienciar de la necesidad de reducir nuestras compras hasta lo imprescindible, apoyar el consumo alternativo y fomentar más las relaciones sociales.

Giving Tuesday: Del inglés “Martes de Donación”, es un movimiento global que propone adelantarse en la fecha al Viernes Negro para fomentar las acciones solidarias, como la lucha contra la pobreza. En vez de comprar, se propone a las empresas, instituciones y ciudadanía participar en acciones solidarias que consistan en “dar”. En las redes sociales se promueve con la etiqueta #GivingTuesday.

Green Friday: Del inglés “Viernes Verde”, es una iniciativa de la Comisión Europea (CE) y que en España han apoyado las organizaciones Ecodes, WWF y Ecoserveis. Su objetivo es dar a conocer e impulsar los productos fabricados de manera sostenible.

No Buy Year: Del inglés “Año Sin Compras”, sus impulsores animan a la ciudadanía a no comprar ropa durante todo un año.

Recycling Friday: Del inglés “Viernes del Reciclaje”, se trata de una idea de la marca de moda sostenible Ecoalf, que consiste en ofrecer a sus clientes la posibilidad de llevar a sus tiendas sus prendas para que puedan ser arregladas de manera gratuita.

Cómo reducir el impacto del Black Friday

Si vamos a hacer alguna compra durante este Black Friday, o en general, en cualquier época del año, podemos seguir los siguientes consejos para reducir nuestro impacto ambiental, y de paso ahorrar dinero:

– Pensar antes de hacer la compra si realmente necesitamos ese producto, y no nos estamos dejando llevar por impulsos consumistas. El Black Friday puede ser un buen momento para comprar por los descuentos que supone, pero solo si realmente necesitamos ese producto.

– Planificar la compra para que tenga un menor impacto. Para ello es recomendable hacer un consumo de origen local, a poder ser de productores que tengan una política de sostenibilidad y responsabilidad ambiental. Si vamos a hacer una compra en línea, deberíamos intentar agrupar varias compras y que no sean de carácter urgente para no sobrecargar el transporte asociadas a ellas.

– Compartir, intercambiar e incluso regalar o donar productos para darles una vida más larga, y de paso beneficiar a nuestra economía doméstica.

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