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Cadenas para neumáticos

Estamos ya en pleno invierno, y las nevadas y heladas, sobre todo si nos movemos por zonas de montaña, pueden darnos un disgusto en carretera. Para evitarlo, las cadenas para neumáticos son un elemento imprescindible que debe acompañarnos. Este post explica qué cadenas para neumáticos utilizar, cómo colocarlas, y cuándo utilizar neumáticos de invierno o de 4 estaciones.

Qué cadenas para neumáticos utilizar

En España, la gran mayoría de vehículos utilizan neumáticos de verano, dado que, en líneas generales, no suele haber una climatología extrema. Sin embargo, cuando la temperatura baja de 7ºC y aparece el hielo y la nieve, sus prestaciones caen en picado. Es en este tipo de condiciones adversas cuando las cadenas para neumáticos deben entrar en acción.

La normativa no obliga a llevar cadenas en el maletero, pero en caso de circular por una carretera donde se haya señalado su uso obligatorio, no tenerlas puede ocasionar una multa de 200 euros. Aunque lo peor, evidentemente, es el riesgo que se corre al no utilizarlas en una carretera nevada, helada o embarrada.

Los fabricantes han lanzado diversas posibilidades para encajar con las necesidades de los usuarios:

Cadenas metálicas: Son las clásicas que todos tenemos en mente. Si solemos movernos por zonas con mucha nieve o hielo, sobre todo de montaña, son las más recomendables. Normalmente son las más económicas, pero sobre todo las más resistentes y las que más agarre tienen. Sin embargo, cuesta ponerlas, no todos los coches pueden llevarlas, y dificultan la conducción. Se pueden encontrar de tres tipos, de tensión manual, de tensión automática y semiautomáticas.

Fundas textiles para nieve: muy utilizadas porque son más fáciles de colocar, pero son más caras y más delicadas que las cadenas. Hay diferentes versiones, siendo las más comunes las de tela, las llamadas “calcetines de nieve”, y las de red (compuesta por una red de cables de plásticos revestidos con tela).

Cadenas de clavo de acero: Empiezan a utilizarse cada vez más, ya que son algo más fáciles de poner que las metálicas y son más resistentes que las fundas. Consisten en varias piezas con un revestimiento de plástico que incluye clavos de acero.

Cadenas de bridas: Otra opción más moderna, se trata de varias bridas con tacos de plástico que se colocan alrededor del neumático. Son más fáciles de colocar que las cadenas metálicas, se pueden reutilizar, y se guardan más fácilmente al ser pequeñas y ligeras.

Cadenas líquidas: En realidad es un espray que se aplica antes de salir con el coche y que aumenta el agarre de los neumáticos. Sin embargo, no sustituye a las cadenas cuando su uso es obligatorio.

Cómo colocar las cadenas para neumáticos

El 67% de los conductores no sabe cómo colocar unas cadenas en su coche, según datos del Real Automóvil Club de España (RACE). Para intentar mejorar esta cifra, explicamos a continuación cómo hacerlo.

Antes de colocarlas, por cuestiones de normativa y seguridad, deberíamos ponernos el chaleco reflectante y ubicar los triángulos de emergencia delante y detrás del vehículo. A la hora de ponernos manos a la obra, es recomendable utilizar unos guantes y, por ejemplo, la alfombrilla del propio vehículo para apoyarnos en el suelo y no acabar mojados o incluso con alguna herida. Si el vehículo es de tracción delantera o 4×4 colocaremos las cadenas en los neumáticos delanteros, mientras que, si es de propulsión, las montaremos en los traseros, aunque es recomendable también colocarlas en los delanteros.

Una vez que estamos preparados, vamos a seguir los consejos de este tutorial, que explica de forma sencilla cómo poner las cadenas clásicas y las fundas textiles:

Una vez que tenemos las cadenas o la funda, deberemos circular en la marcha más larga posible y a una velocidad inferior a 40-50 kmh (dependiendo del tipo de cadena o funda), evitando maniobras bruscas. En cuanto lleguemos a una zona sin nieve hay que quitarlas lo antes posible para que no se rompan y evitemos daños al vehículo.

Cuándo utilizar neumáticos de invierno o de 4 estaciones

Donde las nevadas y las bajas temperaturas son comunes se imponen los neumáticos de invierno, y en casos más extremos, los de clavos. Gracias a ellos podemos circular de forma segura y sin necesidad de utilizar cadenas. Como inconveniente, además de ser más caros que los de verano, su goma se degrada antes, sobre todo a altas temperaturas, por lo que sus usuarios suelen sustituirlas cuando llega el calor, lo que obliga a tener un doble juego e ir al taller para hacer el cambio.

Por ello, una opción que gana cada vez más adeptos son los neumáticos “all season” o 4 estaciones. Reciben este nombre porque se adaptan a todas las condiciones meteorológicas, y por tanto no necesitan cadenas ni cambiarlos. Ahora bien, son algo más caros que los de verano, y en condiciones meteorológicas extremas no son tan buenos, por lo que son preferibles los de la estación del año concreta.

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Un comentario

  1. […] Están certificados para el invierno, por tanto reconocidos legalmente como alternativos a las cadenas, consiguiendo un buen comportamiento a bajas temperaturas, tracción en superficies deslizantes y […]

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