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Cómo hacer un puff con asas a partir de un neumático

Cómo hacer un puff con asas a partir de un neumático

Un neumático reciclado, un poco de madera y una tela bonita. No necesitas mucho más para crear el nuevo puff que necesita tu salón, con un par de asas de piel para que puedas llevarlo con facilidad de un sitio a otro. ¡Ojo al paso a paso!

MATERIALES: Neumático, tela, espuma, guata, asas de piel, madera, adhesivo de montaje, cola blanca, tornillos de cabeza plana, tuercas, arandelas.

HERRAMIENTAS: Sierra de calar, taladro, grapadora, punzón, flexómetro, taco de lija, cepillo, lápiz, tijeras.

Paso 1: Limpiar la superficie del neumático

Antes de comenzar a transformar el neumático en tu nuevo puff, limpia a fondo su superficie. La goma puede tener restos de polvo o grasa, así que es muy importante que los elimines con los productos adecuados. Frota con un cepillo de cerdas duras para acabar con la suciedad superficial y, si es necesario, limpia después con agua y un estropajo. ¡No te olvides de repasar los surcos! Si tu neumático está especialmente sucio, puedes aplicar también un producto antigrasas.

Paso 2: Medir y cortar la madera para el asiento

Una vez que la superficie del neumático está libre de polvo y grasa, es el momento de crear una pieza de madera que, pegada sobre su parte superior, sirva para darle forma al asiento.

Coloca el neumático sobre una superficie plana estable y, con la ayuda de un flexómetro, mide el diámetro de una de sus caras. Traslada esas medidas a un tablero de madera y crea una pieza circular. Puedes hacerlo con la ayuda de un listón de madera a modo de compás: atorníllalo ligeramente al centro del tablero y hazle un agujero a una distancia del tornillo igual al radio de la circunferencia que quieras trazar. Pasando un lápiz por ese agujero y girando el listón sobre sí mismo, conseguirás una pieza circular del diámetro que buscas.

Cuando hayas trazado la pieza, corta con la ayuda de una sierra de calar y lija bien el canto.

Paso 3: Pegar la pieza de madera sobre el neumático

Usa un adhesivo de montaje potente -o algún otro producto que te asegure buena adherencia- para pegar la pieza circular de madera sobre la cara superior del neumático, tapando el hueco central.

Aplica un cordón de producto por todo el perímetro de la pieza, cerca del borde, y colócala sobre la goma, moviéndola ligeramente para asentar bien el adhesivo. Después, presiona con fuerza durante unos segundos y deja secar el tiempo necesario.

Paso 4: Hacer los agujeros para las asas

Antes de tapizar el asiento, marca la posición de las asas en el neumático y haz los agujeros para poder fijarlas más tarde mediante tornillos. Puedes hacer un par de asas a medida en casa a partir de un trozo de cuero o polipiel o comprarlas ya hechas, tú decides.

Coloca las asas sobre la superficie del neumático, a la altura que prefieras, y abre un par de orificios en sus extremos con un punzón, atravesando también la goma. Después, retíralas y, con la ayuda de un taladro y una broca acorde al tamaño de los tornillos que quieras usar, agranda esos agujeros en la superficie del neumático.

Paso 5: Fijar la espuma y la guata

¡A tapizar! Corta un trozo circular de una espuma gruesa con el mismo diámetro que la pieza de madera y pégalo sobre ella con un poco de cola blanca –también puedes utilizar una pistola termoencoladora y cola caliente–. Aplica un cordón de producto sobre la madera, coloca la espuma encima y presiona.

Cuando lo tengas, forra el asiento con guata. Te servirá para que quede más acolchado y suavizará su forma, disimulando los bordes de la espuma y protegiéndola. Extiende un trozo grande sobre tu superficie de trabajo y coloca el neumático centrado encima, con la parte de la espuma hacia abajo. Con la ayuda de una grapadora, ve fijando la guata poco a poco  al interior de la rueda, hasta que su superficie quede completamente cubierta.

Paso 6: Grapar la tela

Retira el neumático de tu superficie de trabajo y extiende sobre ella el trozo de tela que quieras utilizar para tapizar el asiento. En este caso, en lugar de una tela rígida o loneta especial para tapizar, se trata del clásico algodón gris jaspeado (suave pero grueso), del estilo del que se utiliza para hacer ropa deportiva. Esta tela es muy manejable y al tener ese tacto tan suave, le dará a la estancia en la que coloques tu puff una sensación superacogedora y hogareña.

Repite los mismos pasos que has seguido con la guata. Coloca el neumático bocabajo y centrado sobre la pieza de tela y, con la ayuda de una grapadora, ve fijando el tejido poco a poco. Empieza por los cuatro laterales rectos, estirando bien la tela antes de graparla a la goma, y fija después las cuatro esquinas restantes, estirando igualmente antes de colocar la grapa.  Para acabar, distribuye los pliegues resultantes para que queden uniformes y rectos.

Paso 7: Colocar las asas del puff

Pasa el punzón desde el interior del neumático por los cuatro agujeros que has hecho para las asas, atravesando la guata y la tela. Después, coloca las asas en su posición y fíjalas con la ayuda de un par de tornillos –agranda los orificios con la ayuda de unas tijeras si lo necesitas–, asegurando con una tuerca por el interior del neumático.

Para terminar el puff, corta un trozo circular de tela que te permita cubrir el hueco inferior del neumático y grápalo a la goma. ¡Listo!

¿Qué te parece el resultado? ¡Ni rastro del neumático! Como ves, el proceso no es demasiado complicado. Con pocos materiales y ganas, conseguirás un asiento extra para el salón y le darás un toque diferente a su decoración. ¡A por ello!

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