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¿Puede mi mascota contraer Covid-19?

Desde que hace un año se empezaran a registrar los primeros casos de coronavirus en perros y gatos en hogares donde había positivos de Covid-19 (primero en Hong Kong y China, y posteriormente en Estados Unidos y Europa), la preocupación por que las mascotas puedan contraer Covid-19 ha ido en aumento.

Esta inquietud por la salud de los animales domésticos ha llevado a las autoridades de Seúl, la capital de Corea del Sur, a dar un paso más allá en el control y prevención del virus, anunciando que, a partir de ahora, se harán pruebas de Covid-19 a los perros y gatos que hayan estado en contacto directo con algún positivo o aquellos que presenten síntomas de la enfermedad.

Esta decisión se toma después de que el país del sudeste asiático informara de nuevos casos de coronavirus en mascotas. En España, también se han registrado casos de SARS-CoV-2 en animales de compañía, así como un aumento preocupante de patologías pulmonares graves en perros y de cardiopatías en gatos domésticos.

Los estudios realizados hasta la fecha corroboran que el coronavirus puede infectar a una amplia gama de animales domésticos, aunque también señalan que probablemente no transmitan la enfermedad. Así lo confirma el ensayo clínico llevado a cabo por la Unidad de Investigación Biomédica de la Universidad Alfonso X el Sabio junto a la Facultad de Veterinaria que ha hecho un seguimiento a 40 perros con neumonía severa entre los meses de abril y junio, junto a 20 perros sanos que vivían en hogares con algún positivo. El estudio reveló que cinco perros sanos y uno patológico habían desarrollado anticuerpos contra el SARS-CoV-2, aunque ninguno de ellos había dado positivo en los test PCR, lo que pone en duda la capacidad de los caninos para transmitir el virus a seres humanos.

Evitar nuevas mutaciones del virus

Detrás de la preocupación por el incremento de los casos de Covid en animales de compañía esta el temor a que nuestras mascotas puedan contribuir en alguna medida a la propagación de la enfermedad de persona a persona o en el aumento de la infectividad en términos generales.

Aunque hasta el momento no se han descrito casos de transmisión de animales domésticos o silvestres cautivos a humanos, “es muy importante tomar todas las precauciones a nuestro alcance para evitar nuevos contagios, así como hacer un seguimiento por secuenciación del virus”, insistía Ignacio López Goñi, microbiólogo de la Universidad de Navarra, durante estos días en los medios de comunicación.

En opinión de López Goñi, el virus está constantemente mutando y, por eso, pueden aparecer nuevas variantes en cualquier momento y en cualquier lugar. “Cuántos más infectados haya más virus vamos a tener y más mutantes se van a generar”. Algo a tener en cuenta no sólo en la transmisión de nuevos contagios entre personas sino también entre animales.

Lo que más preocupa a los expertos es que las mutaciones puedan afectar al gen concreto que controla la información de la proteína Spike, la más expuesta al virus, y que es la llave de entrada de la enfermedad. “Si tú modificas esa llave puede hacer que el virus entre mucho más rápido en la célula y sea más infectivo”, asegura Goñi. No hay que olvidar que la mayor parte de las vacunas se basan en esa proteína y es donde se producen la mayor cantidad de anticuerpos.

¿Qué dice la OMS?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera muy poco probable que los animales domésticos intervengan en la propagación del coronavirus en humanos, entendiendo que la posibilidad de contraer el virus de persona a persona es muy superior a la de infectarse a través de una mascota.

Actualmente no hay pruebas científicas de que los gatos o los perros jueguen un papel significativo en la infección humana. Sin embargo, un informe reciente de la OMS reconoce que los perros y gatos cuyos dueños dieron positivo en las pruebas del Covid-19 tienen más probabilidades de tener anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en la sangre que los perros y gatos cuyos dueños no dieron positivo en la prueba. También señala que los gatos son más sensibles al SARS-CoV-2 y pueden transmitirlo a otros gatos, diseminando el virus en grandes cantidades mientras están asintomáticos.

Coronavirus en otras mascotas

A los gatos hay que añadir a hurones, hámsteres y visones que también son particularmente sensibles a contraer el Covid-19, no en vano, pueden transmitir la enfermedad a otros animales de la misma especie, llegando a provocar en algunos casos, los más severos, incluso la muerte.

Del mismo modo, otros felinos han mostrado una alta sensibilidad frente al virus, tal y como se pudo comprobar en un zoológico de los EE. UU., donde varios tigres y leones se contagiaron después de entrar en contacto con un cuidador asintomático infectado con el virus.  Otras especies, como murciélagos, musarañas arborícolas y primates, también han mostrado ser susceptibles al coronavirus. En el otro lado de la balanza se sitúan pollos, pavos o codornices que manifiestan un bajo grado de receptividad. Lo mismo se podría decir de los cerdos que, después de unos primeros análisis donde se pensó que podían ser sensibles al virus, tras algunos trabajos experimentales realizados con inoculación directa se ha podido apreciar que no es así.

El inquietante caso de los visones

Especialmente graves han resultado los brotes en granjas de visones en los Países Bajos, Dinamarca o España donde se ha comprobado que los visones pueden contribuir a la propagación de la enfermedad en entornos rurales, sirviendo como especies animales hospedantes intermedias y estableciéndose como nuevos reservorios para el virus.

El Instituto Nacional de Salud y Medio Ambiente del Ministerio de Salud, Bienestar y Deporte de los Países Bajos ha reconocido el potencial de los visiones para transmitir la enfermedad de animal a humano. Estas infecciones se produjeron en granjas de visones infectados con el Covid-19, en las que varios empleados pudieron coger el virus mientras cuidaban de los visones cuando aún no se sabía que los animales estaban contagiados.

En España, se han sufrido dos nuevos focos de coronavirus en granjas de visones en el arranque del año, y el debate sobre la amenaza para la salud pública de estas explotaciones ha vuelto a ponerse sobre la mesa. La organización conservacionista WWF ha alertado de que estas infecciones en granjas de visones aumentan las probabilidades de que el virus mute en los visones y de que esta mutación pueda ser contagiada a los humanos. Las mutaciones –asegura WWF– constituyen uno de los mayores riesgos ante la efectividad de las vacunas y ponen en jaque la seguridad mundial. “Por este motivo, insistimos en que es fundamental que, tanto en el brote de Galicia como en el de Castilla y León, se haga una secuenciación del virus en los visones infectados, así como en los trabajadores de las granjas y comunidades cercanas, para poder descartar que se haya producido una mutación y que esta se haya contagiado a los humanos”.

En este sentido, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación acaba de hacer público el Programa de prevención, vigilancia y control de SARS-CoV-2 en granjas de visón americano en España, que ha venido aplicando para la detección de estos casos.

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