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Alimentación

‘Delivey’ y ‘takeaway’ en envases retornables

Echa un vistazo a la basura de casa. Cómo ha cambiado en pocos años. La parte de envases que irán al contenedor amarillo es inmensa comparada con la de orgánico. Y no digamos la de grandes cartones al rebufo de pizzas, tacos y hamburguesas. El sector de la restauración ha protagonizado en este último siglo una impresionante revolución en toda Europa. Tanto la comida a domicilio como la comida que nos llevamos ya hecha a casa han pasado de ser una comodidad ocasional a convertirse en parte prácticamente ya sustancial de la vida cotidiana en las ciudades. Pero también ha disparado el consumo insostenible de envases no retornables ante la ya generalizada costumbre del “usar y tirar”.

Tenemos un problema que no para de crecer. Sobre todo, si además queremos reducir el consumo de plásticos y combatir la deforestación en el planeta. Paradójicamente, la solución no está en mejorar los sistemas de reciclaje sino en volver a lo de antes, a la reutilización de los envases. Al táper de toda la vida. Se usa, se lava, se retorna y se vuelve a usar. ¿Te parece algo imposible? ¿Piensas que es volver a las cavernas? Todo lo contrario. Hablamos de una nueva modernidad con más cabeza y bastante más corazón.

En la era de la conciencia ambiental, lucha contra la contaminación y mitigación de los terribles efectos de la crisis climática, la industria de alimentos y bebidas está experimentando una transformación significativa gracias a la implementación de envases retornables y reutilizables en los servicios de delivery y takeaway. Con ello no solo se busca satisfacer las necesidades de los consumidores más sensibles, sino especialmente las de un planeta más sano y sostenible. Una tendencia todavía muy minoritaria pero que está revolucionando al sector.

Que cocinen ellos y nos lo traigan a casa

El cambio empezó con timidez, impulsado por un puñado de pizzerías y restaurantes de comida rápida. Con la proliferación de las plataformas digitales, el sector experimentó en muy poco tiempo un crecimiento exponencial. En la primera década de 2000 lo hizo de manera constante pero moderada. Digamos que nos fuimos acostumbrando al nuevo modelo de pedir, comer y tirar los envases, en lugar del tradicional de ir directamente al restaurante. Poco a poco, prácticamente sin darnos cuenta, el cada vez más generalizado acceso a un internet más potente y la proliferación de servicios de comidas on line fueron cambiando gradualmente nuestros hábitos de consumo.

Entre 2010 y 2015 todo se aceleró. Empiezan a proliferar las aplicaciones móviles, integrándose en nuestra vida cotidiana. Al mismo tiempo desembarcan con fuerza las grandes plataformas internacionales especializadas en la entrega de comida a domicilio, como Glovo o Uber Eats. El sector experimentó un crecimiento anual del 15-20%. Y la diversificación de opciones de restaurantes de todo tipo disponibles impulsó la demanda.

Hasta que llegó la pandemia de la COVID-19. El confinamiento convirtió lo que hasta entonces había sido un servicio de restauración ocasional en una necesidad casi de supervivencia. Antes de su estallido, el crecimiento anual ya había superado el 30%. La epidemia de 2020 intensificó nuestra dependencia con los servicios de entrega, que ese año registraron crecimientos superiores al 50%. Desde entonces no ha bajado, todo lo contrario. Se espera que siga creciendo aún más, pues el sector no presenta muestras de desaceleración. Se ha convertido en algo cotidiano, con una oferta total y global. La entrega con drones y vehículos autónomos aún puede llevarnos a tasas insospechadas.

Un sector que no para de crecer

El reto es cómo generalizar este nuevo modelo de alimentación promoviendo opciones más saludables y sostenibles. Porque, de lo contrario, acabaremos todos y todas con obesidad mórbida y con el planeta cubierto de las basuras de tanto envase de usar y tirar.

Según datos recopilados por la Asociación Española de Empresas de Comida a Domicilio (ASELF), el volumen de pedidos de delivery en España pasó de 100 millones en 2010 a más de 500 millones en 2020. En términos de ingresos, el sector evolucionó de generar 1.000 millones de euros en 2010 a superar los 5.000 millones de euros en 2020.

No solo es un fenómeno español. Un informe de la Asociación Europea de Comida a Domicilio (AECD) señala que el mercado de delivery en Europa alcanzó los 20.000 millones de euros en 2020, con un crecimiento anual del 25% en la última década.

El desafío ambiental del empaquetado, un problema urgente

De ser algo ocasional a convertirse en habitual. La costumbre de recibir alimentos y bebidas en la puerta de casa o recogerlos rápidamente ha venido acompañada de un aumento desorbitado en el uso de envases y utensilios desechables hechos en plástico y cartón. Residuos que a menudo terminan en vertederos o, peor aún, en nuestros océanos.

Las estadísticas ponen los pelos de punta. Según la empresa de envases retornables Bumerang.com, tan solo reciclamos el ‍10% de todo el empaquetado que consumimos. Un 50% de todo el papel usado en Europa se utiliza para fabricar envases desechables. Y al año, cada uno de nosotros tira al contenedor o a la basura 180 kilos de residuos de packaging.

Esta crisis ambiental no ha pasado desapercibida para los consumidores conscientes. Tampoco para muchas empresas responsables preocupadas por el impacto ambiental de su actividad. Como respuesta, un número cada día más alto de nuevas iniciativas están promoviendo la adopción de envases retornables y reutilizables como forma real de abordar este grave problema.

Pioneros que aspiran a convertirse en referentes de éxito

Varias empresas pioneras ya están liderando en España el camino hacia la sostenibilidad en el sector gracias a la promoción de envases retornables y reutilizables. «GreenEats», una cadena de restaurantes con presencia nacional, ha implementado con éxito un sistema de envases reutilizables para sus entregas a domicilio. Los clientes pueden optar por recibir sus pedidos en envases retornables y, una vez consumidos, devolverlos a través de un sistema de recolección establecido por la empresa. Es un modelo semejante al promovido por otras star up como Bumerang.com, que con un ratio de retorno por encima del 99% ya ha evitado que acaben en la basura 110.000 residuos.  

Un caso destacado es «EcoFood Delivery», una startup con sede en Barcelona que ha eliminado por completo los envases desechables de sus operaciones. Al optar por envases retornables, la empresa ha reducido sus residuos en un 90% en apenas seis meses, un logro que demuestra el potencial de este nuevo enfoque.

Otro caso de éxito es «EcoPackaging España», una compañía especializada en soluciones de embalaje sostenible. Han desarrollado una línea de envases reutilizables diseñados específicamente para la industria de delivery y takeaway. Al asociarse con restaurantes y empresas de alimentos, ha logrado introducir con éxito este tipo de envases en una amplia variedad de establecimientos, desde pequeños locales hasta cadenas de comida rápida.

La Unión Europea apoya el cambio

Diversas investigaciones respaldan la eficacia de los envases retornables y reutilizables en la reducción de residuos. Según un estudio de la Agencia Europea de Medio Ambiente, la adopción generalizada de este tipo de envases podría reducir los residuos en la Unión Europea en un 80%. Una reducción que sin duda tendría un impacto directo en la disminución de la contaminación y la conservación de los recursos naturales.

La Unión Europea ha reconocido la importancia de abordar la crisis de residuos de envases a través de nuevas normativas que respaldan la adopción de modelos retornables y reutilizables. Por ejemplo, la Directiva Marco de Residuos de la UE establece objetivos ambiciosos para la reducción de residuos y fomenta la adopción de prácticas sostenibles en todas las industrias, incluida la de alimentos y bebidas.

En el caso específico de los envases, la Directiva de Envases y Residuos de Envases de la UE establece requisitos para la gestión sostenible de envases y promueve la adopción de envases reutilizables “siempre que sea posible”. En la actualidad, los Estados miembros están trabajando activamente para implementar estas directivas a nivel nacional, creando de esta manera un marco legal que respalde la transición hacia prácticas más sostenibles.

Ventajas de cambiar a los envases retornables y reutilizables

  • Reducción significativa de residuos: La adopción de este tipo envases permite reducir drásticamente la cantidad de residuos generados por la industria de delivery y takeaway. Gracias a la reutilización se evita la extracción de nuevos materiales y el transporte de toneladas de productos.
  • Participación activa de los consumidores: Los ciudadanos somos cada vez más conscientes de la importancia de la sostenibilidad. La opción de usar envases reutilizables nos permite convertirnos en actores fundamentales del cambio.
  • Ahorro económico: Aunque la inversión inicial puede ser mayor, las empresas pueden ahorrar a largo plazo al reducir los costos asociados con la producción y eliminación de envases desechables.
  • Apoyo legislativo: La normativa europea proporciona un marco legal sólido para respaldar esta transformación.
  • Buenos ejemplos: Las empresas pioneras están demostrando que el cambio es posible y se pueden lograr mejoras significativas.
  • Buena imagen: Las empresas que adoptan este tipo de prácticas más sostenibles ganan una ventaja competitiva al mejorar su imagen de marca y atraer a consumidores que valoran la responsabilidad ambiental.
  • Es una nueva tendencia: A medida que más empresas reconocen los beneficios ambientales y económicos de este nuevo enfoque la tendencia se fortalece. La revolución sostenible está en marcha, y el cambio positivo está llamando a la puerta de nuestros hogares y restaurantes favoritos.

Pero no es un cambio sencillo

  • Costos iniciales: La implementación de sistemas de envases reutilizables puede requerir una inversión significativa en tecnología, logística y educación del consumidor que no siempre va a lograr un retorno.
  • Complejidades logísticas: La gestión de la logística para recoger, limpiar y redistribuir los envases reutilizables puede ser un desafío, especialmente en el caso de las empresas más pequeñas. Un problema que se soluciona asociándose a las nuevas opciones específicas que ya ofrecen este tipo de servicios.
  • Resistencia al cambio: Es un problema psicológico y de costumbre. Todo cambio de mentalidad resulta complicado. Algunos consumidores y negocios pueden resistirse a abandonar la comodidad de los envases desechables, lo que dificulta su adopción generalizada.
  • Necesidad de colaboración: La implementación exitosa de envases reutilizables requiere de una colaboración efectiva entre empresas, consumidores y autoridades regulatorias, lo que puede ser un proceso complejo.
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