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“La sostenibilidad es crear dentro de las empresas, una transformación que genere beneficio económico”

Conseguir que la sostenibilidad aparezca donde se toman las decisiones, en clave femenina. Es el principal objetivo de asociación Women Action Sustainability (WAS), integrada por directivas con larga trayectoria y responsabilidades en sostenibilidad, cambio climático, gobernanza y responsabilidad social corporativa (RSC). Su presidenta, Mónica Chao, considera que la sociedad reclama un nuevo liderazgo, con valores más ecológicos y sociales donde las mujeres pueden aportar mucho. Para ello, sostiene, las empresas deben verlo como algo que se traduce en beneficios económicos, que hará además que puedan cumplir un propósito de beneficiar a la sociedad.

¿Cómo surgió la idea de crear WAS?

Surgió en 2018 para ver cómo se podía lograr realmente una transformación de la sociedad, algo que tiene que conseguirse donde se toman las decisiones. Cada vez hay más activismo, lo vimos con Greta (Thunberg), pero cuando hablas con CEOs y responsables de sostenibilidad cuentan que tienen dificultades para ponerlo en marcha en sus empresas. Nosotras llevamos más de 20 años trabajando en sostenibilidad, no es algo nuevo como dicen algunos. Nos constituimos como asociación el 2 de marzo, pero llegó el coronavirus y lo trastocó todo. Después del shock inicial, ahora vemos que nuestro papel es más relevante, dentro de la recuperación verde que se está planteando. Convocamos a todas las socias virtualmente, planteamos cinco líneas de trabajo y trabajamos en el manifiesto, que ha tenido buena acogida. No queremos ser bla bla, sino hacer cosas concretas, todas somos super currantas.

Hay quien dice que la situación de insostenibilidad global se basa en que los centros de poder están liderados por hombres. Si fueran mujeres, o al menos tendrían más capacidad de decisión, ¿la situación cambiaría?

La presencia real de la mujer en puestos de decisión todavía es pequeña. Hace poco se publicaba el dato de que solo el 16% de los puestos de alta administración está ocupado por mujeres. Se tiene que propiciar una carrera de la mujer que pueda ser igual que la del hombre. Pero no se trata de mujeres u hombres. Cuando empecé a trabajar las pocas mujeres que había en puestos de dirección tenían un liderazgo al estilo masculino. Es el momento de un liderazgo distinto.

¿En qué sentido?

Nuestra sociedad hoy día está deseando que haya nuevos valores en nuestros líderes, como la generosidad, la escucha, la empatía, las alianzas. Estas cualidades en las empresas siempre han estado minusvaloradas, siempre ha habido un liderazgo de autoridad, de ego. Si estas cualidades se ponen en valor en la medida que sirven para alcanzar resultados, y cada vez se está viendo en más sitios, las mujeres avanzarán en puestos de dirección, y también avanzaremos como sociedad. En este sentido, hay propuestas de generar una transformación sostenible desde la ruptura, pero no creo que es adecuado. Lo importante es el bienestar de las personas, y por supuesto la conservación del planeta. No se pueden plantear escenarios que lleven a transformaciones dolorosas. Ahora tenemos la oportunidad de repensar las cosas y generar un cambio. Vivimos en un momento clave. Y el papel de la mujer, de las cualidades femeninas, pero también de los hombres, porque todos tenemos cualidades, talentos. Todos nos tenemos que ver con capacidades de que podemos ser iguales por el bien de la sociedad, de la economía y de la empresa.

La sostenibilidad, seña de identidad de vuestra asociación, es un concepto que se usa de formas muy distintas y no queda claro en qué consiste. ¿Qué es para vosotras?

Es cierto que da esa sensación de haberse quedado sin contenido al haber sido tan usada por parte de algunos. La sostenibilidad es la forma de hacer las cosas que integra el cuidado del medio ambiente con la transformación de la empresa, para hacer compatible el crecimiento económico con la conservación de los recursos y el bienestar de las personas. Es verdad que cuando integramos la sostenibilidad en las estrategias empresariales de nuestras compañías recogemos todas las áreas que quedan un poco huérfanas. Nosotras velamos por los temas relacionados con el medio ambiente, pero también con la inclusión, la accesibilidad, la innovación.

¿Habría que encontrar una nueva expresión?

Es un buen debate, pero lo importante es que todas estas nuevas necesidades de la sociedad se alineen con las estrategias empresariales. Nosotras también debatimos si el papel del responsable de sostenibilidad de la empresa se transformará en un “chief visionary officer”, esa persona con la visión de cómo debe ser el futuro y que cree la senda para conseguirlo, algo que no en todas las empresas tienen.

Decís en vuestro manifiesto que “merecemos una sociedad que trabaje por el bienestar de las personas y creemos que sólo se alcanzará integrando objetivos medioambientales y sociales”. ¿Estamos muy lejos de alcanzar este objetivo?

Estamos en un punto de inflexión, tan cerca de alcanzarlo como de no alcanzarlo. Los siguientes pasos son vitales. Tenemos todas las herramientas, el conocimiento, la tecnología, las ganas, la concienciación de la sociedad, pero no es un camino sencillo, hay que tener paciencia y trabajar, acabamos de empezar. Un ejemplo muy claro. Con el confinamiento Madrid parecía más verde. Al retomar la actividad hemos vuelto a un Madrid de hace 20 años, atascado, lleno de ruido… El Ayuntamiento de Madrid está trabajando en varias medidas como carriles bici, supermanzanas, etc. Si consigue llevarlas a cabo tendremos un Madrid mejor, pero todavía no lo sabemos.

¿Crees que será posible?

Nadie quiere volver a lo de antes. Las administraciones tienen un papel complicado, que es clave: lograr este cambio sostenible, pero también activar la economía. Es esencial que se apoyen en los equipos de expertos para tener las mejores ideas y decisiones, los ciudadanos tienen que tener paciencia, y que haya confianza mutua.

Hablas de las administraciones, pero entiendo que también te refieres a las grandes empresas que son el motor de la economía, en especial aquellas cuyo negocio no es precisamente el más sostenible.

Las empresas en algunos casos han ido por delante de las administraciones. Por ejemplo, la declaración que hubo en el Foro de Davos, o incluso en Estados Unidos, donde la administración apoya menos las medidas contra el cambio climático, las empresas sí tienen un compromiso. Pero es determinante que las empresas encuentren el valor de la sostenibilidad, que tenga más sentido en su cuenta de resultados y sin duda será así. También tiene que ver con la innovación. Si quieren durar en el tiempo tienen que imaginar un escenario a años vista con una nueva forma de hacer las cosas que pasa casi siempre por la sostenibilidad. Pensar en una economía lineal a 15-20 años no tiene sentido. Las empresas tienen que buscar ya la economía circular, que les hará repensar sus procesos industriales y les dará más valor, porque tendrán menos gasto y aumentará su eficiencia.

Si estos valores ambientales y sociales son tan positivos, ¿por qué no los priorizan las empresas, los gobiernos?

Tiene que ver con el propósito de nuestra asociación: que la sostenibilidad esté al alto nivel de dirección de las empresas. Cuando en un comité de dirección hay una persona que levanta la mano con una idea con aspectos sociales y medioambientales casi siempre es bienvenida, porque casi siempre aporta valor. Pero muchas veces en esos comités de dirección no hay nadie con la información, la formación o la visión global de sostenibilidad, por lo que las ideas no llegan a la mesa. Y no vale cualquiera. Lo estamos viendo con la Agenda 2030. No se trata de hacer una memoria y decir que tu empresa se suma al objetivo dos, al tres o al cuatro, sino qué puedes transformar en tu compañía para aportar valor. Ahora también se habla mucho en las empresas de buscar propósitos, que no trabajen solo en buscar beneficios, sino también de aportar a la sociedad. Y ahí casi siempre se está ligado a la sostenibilidad.

Lo malo es cuando en esa empresa hacen números y concluyen que ganarán menos dinero con medidas de sostenibilidad.

Ahí está la función clave de los responsables de sostenibilidad, para transformar esas medidas en datos económicos. Todas las soluciones de sostenibilidad tienen que traducirse en retorno económico para la compañía, porque si no, no tiene resultado. Quienes trabajan un nivel más etéreo tienen que hacer una reflexión al respecto. La sostenibilidad es crear en la empresa transformación que genera beneficio económico.

En vuestra web lanzáis una llamada para que haya más asociadas. ¿Cómo le convencerías a alguien que lo esté pensando?

Pretendemos ser un grupo de reflexión, de apoyo mutuo, para ayudarnos, darnos más visibilidad, mejorar cómo trabajamos y que nuestro papel en la sociedad sea más visible y relevante. Es una necesidad de los que trabajamos en esto, tener más recursos, reivindicar nuestro valioso papel. Tenemos que aprender de otras áreas profesionales que han mejorado su camino directivo. Estamos contentas porque tenemos muchas solicitudes, pero tampoco queremos pasar de cero a mil. Queremos mantener el espíritu original. Ahora mucha gente se quiere subir al carro de la sostenibilidad.

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Un comentario

  1. Impulso el desarrollo humano sostenible desde hace mas de 20 años en America Latina, con programas dirigidos a los aspectos sociales que favorecen la igualdad de oportunidades y la equidad de género, el desarrollo de una economía verde y circular y el cuidado y conservación del ambiente. He impulsado la organización de equipos mixtos se seguridad y soberania alimentaria, el cambio climático, la salud y la nutrición. Me interesa intercambiar experiencias entre España, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Guatemala, Mexico y Colombia. Ahora vivo en Barcelona.

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