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Animales

Todas las claves para entender la Ley de Bienestar Animal

Desde el pasado 23 de septiembre los animales no humanos sufrirán menos en España. La nueva Ley de Bienestar Animal confirma su condición ya indiscutible de seres sintientes, y por tanto dejan de ser considerados meros objetos de compra, venta, explotación y manipulación. Esta moderna regulación establece un marco legal robusto que garantice la protección y el trato ético de los animales de compañía en España. Aunque adopta normas mucho más estrictas para los propietarios de mascotas, en realidad afecta a todos los animales que conviven con nosotros y a las especies silvestres que de una manera u otra están bajo nuestro cuidado.

La norma llega en una época en la que los animales se han integrado en las familias como un miembro más. En España hay más de 29 millones de mascotas y más del 40% de los hogares cuentan con, al menos, un animal doméstico. De hecho, ya hay en nuestro país más perros que niños menores de 14 años, 9,3 millones frente a 6,7 millones según la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía y el INE.

Como destaca el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, el objetivo final de la norma es “luchar contra el maltrato, el abandono y el sacrificio de animales”. Y se hará de manera contundente. Por ejemplo, por primera vez el maltrato animal será castigado en los juzgados, pudiendo establecerse penas superiores a un año de prisión y hasta 36 meses en caso de muerte.

Sin embargo, el cambio cultural necesario para garantizar el respeto y la protección de los animales no sucederá de la noche a la mañana con la mera aplicación de la nueva legislación, pero proporciona una base sólida sobre la cual construir un futuro más compasivo para todas las criaturas que comparten nuestro planeta.

Con el compromiso continuo de la sociedad y una atención constante a los desafíos identificados, España puede así liderar el camino hacia estándares más altos de bienestar animal. Aunque la responsabilidad final no será solo de las administraciones. En su mayor parte recae en todos los ciudadanos, pues debe ser compromiso de todos garantizar que nuestros queridos compañeros de cuatro patas vivan vidas dignas y libres de sufrimiento.

Más respeto y cariño para los animales de compañía

La nueva norma prohíbe las peleas de gallos, el tiro al pichón, el uso de pinchos o collares que ahorquen y aparatos eléctricos que causen daños físicos. Los zoológicos y delfinarios se irán reconvirtiendo progresivamente en centros de recuperación de especies autóctonas. Además, acaba con la comercialización de animales en las tiendas de mascotas y con su exposición al público con fines comerciales, mientras que la cría sólo podrá llevarse a cabo por empresas autorizadas.

También se define por primera vez lo que es un animal de compañía, a saber:

  • Perros, gatos y hurones.
  • Animales domésticos (cerdos, ovejas, cabras, gallinas,…) que sus propietarios consideren y cuiden como animales de compañía.
  • Las aves rapaces utilizadas para la cetrería.
  • Animales no incluidos en el catálogo de especies exóticas invasoras ni de especies silvestres protegidas
Los cerdos que sus propietarios cuiden como animales de compañía serán reconocidos como tales

¿Prohibirán tener canarios en jaulas?

Es un rumor que no tiene fundamento. Aún no se ha elaborado un listado completo de especies aceptadas como animales de compañía. Su redacción va lenta. Se espera que el listado de mamíferos se publique en septiembre de 2026 y que para el resto de las especies se demore al menos un año más. Hasta que estos listados no se aprueben no hay por qué preocuparse. Y es casi seguro que canarios y periquitos seguirán siendo considerados animales de compañía.

Lo que sí se ha prohibido es tener en casa animales venenosos como serpientes, escorpiones o tarántulas, reptiles de más de dos kilos (salvo tortugas), monos, mamíferos silvestres y especies amenazadas.

Un listado positivo

La ley establece la aprobación, todavía pendiente, de un Listado Positivo de animales de compañía. El objetivo final de esta lista es frenar los múltiples problemas provocados en las últimas décadas por la moda de adquirir animales exóticos como animales de compañía.

Gracias a esta nueva norma impulsada por la Dirección General de Derechos de los Animales se creará un Registro Nacional de Animales de Compañía. Una herramienta largamente reclamada por la Coalición para el Listado Positivo formada por las organizaciones ANDA, FAADA y AAP Primadomus. Esta coalición fue creada con el objetivo de limitar la tenencia y comercio de mamíferos exóticos como animales de compañía en España mediante la creación de listados de animales cuya tenencia y comercio estén permitidos, quedando automáticamente prohibidos todos los demás.

Con ello se espera frenar los múltiples problemas a los que ha dado lugar esta moda, que ha derivado en graves consecuencias para el bienestar animal, la seguridad ciudadana, la salud pública, el medioambiente y la biodiversidad.

“En la mayor parte de Comunidades Autónomas desgraciadamente es posible que cualquiera pueda tener en su casa prácticamente cualquier animal, a pesar de los intentos de las administraciones para poner freno a esta situación. Un tigre, un primate e infinidad de animales exóticos sencillamente no son aptos para vivir como animales de compañía, por muy buenas intenciones que podamos tener. Y la adopción de Listados Positivos pondrá fin a este tipo de situaciones”, asegura Marta Merchán, coordinadora de la Coalición para el Listado Positivo.

La nueva legislación igualmente obliga a elaborar una Estadística Nacional de Bienestar Animal que recoja datos oficiales referidos a abandonos, maltrato o adopciones. La identificación y vacunación de los animales de compañía serán obligatorias en todo el Estado español.

Pero como toda norma novedosa, la Ley de Bienestar Animal llega precedida de una dura polémica que parece no haber contentado a nadie. Unos la tachan de blanda y otros de radical.

Lo positivo: un cambio bienvenido

  • Reconocimiento de los animales como seres sintientes. La ley reconoce oficialmente a los animales como seres sintientes, lo que implica que tienen necesidades emocionales y físicas que deben ser atendidas. Este cambio de perspectiva es esencial para garantizar un trato más humano hacia los animales.
  • Prohibición de prácticas cruentas. La ley prohíbe prácticas crueles como el maltrato, la mutilación y la negligencia. Es un paso significativo hacia adelante, ya que pone fin a acciones que han sido motivo de controversia y debate durante mucho tiempo, como las peleas de gallos.
  • No más sacrificios. Tan solo se autoriza el sacrificio de animales de compañía por motivos de seguridad, riesgo para la salud o para evitar el sufrimiento por “causas no recuperables”, siempre bajo criterio veterinario.
  • Cuidado y empatía. Se prohíbe dejar a los animales de compañía solos y sin supervisión en entornos como terrazas, patios, sótanos o coches durante más de tres días consecutivos, 24 horas en el caso de los perros. Tampoco se permite dejarlos expuestos al calor o al frío, ni atados en las puertas de un comercio sin supervisión. Ni llevarlos atados a vehículos a motor en marcha.
  • No más cacas en la acera. Las nuevas medidas no obligan, pero instan a “evitar que los animales depositen los excrementos y orina en zonas de paso habitual de otras personas, como fachadas, puertas o entradas en establecimientos”. Y, por tanto, será responsabilidad del propietario “retirarlos o limpiar con productos biodegradables”.
  • Colonias felinas controladas. La nueva ley apuesta por la esterilización frente al sacrificio. Respecto a los gatos, obliga a identificar y estilizar a todos ellos antes de los seis meses, excepto los que estén inscritos como reproductores. El objetivo es controlar las colonias de gatos comunitarios y reducir de forma progresiva su población. La ley obliga a los ayuntamientos a censarlos, identificarlos, esterilizarlos y controlar su salud, pero rechaza su muerte.
  • Sanciones severas para los infractores. La legislación establece sanciones más severas para aquellos que violen las disposiciones de bienestar animal, lo que incluye fuertes multas e incluso penas de cárcel. Esto debería disuadir a aquellos que aún practican conductas inaceptables hacia los animales.
  • Adopción responsable. La ley fomenta la adopción responsable de animales y establece medidas para prevenir el abandono. Con la creación de programas de concienciación se espera reducir la cantidad de animales abandonados y mejorar su calidad de vida.
  • Carné para dueños de perros. Todo propietario de un perro deberá superar un curso, gratuito, que reconozca que puede ser responsable del animal. Esta obligación todavía tardará un tiempo en ser aplicada.
  • Seguro obligatorio. También será en un futuro obligatorio tener un seguro de responsabilidad civil para los perros, que igualmente deberán contar con su carné de vacunaciones e identificación mediante microchip.
  • Un sitio en el transporte público. La ley favorece la entrada de animales de compañía en los medios de transporte. Ello incluye a las navieras, compañías aéreas y trenes, que deberán tener lugares acondicionados para su transporte, siempre y cuando el propietario vele por el correcto comportamiento del animal.
  • Regulación de la industria de cría. Se implementan regulaciones más estrictas para la cría de animales, con el objetivo de eliminar prácticas irresponsables, evitar la reproducción incontrolada y garantizar su bienestar. A partir de ahora solo se podrán adquirir estos animales de menos de cuatro meses directamente de su núcleo de cría de nacimiento o mediante la adopción a entidades de protección animal registradas.
  • Circos sin animales. Se acabaron los domadores de leones. Algunas legislaciones autonómicas ya lo impiden, pero a partir de ahora no podrán exhibirse animales en los espectáculos circenses ni en ferias.

Los desafíos pendientes

  • Recursos insuficientes. Aunque la ley establece sanciones más severas, existe la preocupación de que los recursos asignados para su aplicación no sean suficientes. Es crucial garantizar que haya suficientes inspectores y mecanismos para hacer cumplir eficazmente las disposiciones de la ley.
  • Toros y caza quedan fuera. A pesar de los avances, la ley no prohíbe algunas prácticas controvertidas por su crueldad como las corridas de toros o la caza con perros de rehala. Esta omisión ha generado críticas, ya que muchos defensores del bienestar animal consideran que estas actividades son incompatibles con el trato ético a los animales.
  • Gatos asilvestrados en espacios protegidos. Según la ley, deben ser esterilizados y vueltos a soltar, a pesar de que pueden tener un efecto devastador en espacios protegidos y especies en peligro de extinción. Los expertos exigen su retirada del medio natural, algo que las protectoras de animales niegan.
  • Falta de definición. Algunas disposiciones de la ley carecen de definiciones claras, lo que podría dar lugar a interpretaciones divergentes. Los expertos consideran esencial aclarar y detallar ciertos puntos para garantizar una aplicación uniforme en todo el país, algo que llevará todavía un tiempo.
  • Necesidad de educación continua. La legislación destaca la importancia de la educación en materia de bienestar animal, pero aún queda por ver cómo se implementarán programas educativos a largo plazo. La conciencia y la comprensión de la sociedad son fundamentales para el éxito de la ley.
  • Más y mejor coordinación. La coordinación entre el gobierno central y las autoridades regionales y locales se considera esencial para garantizar la aplicación efectiva de la ley en todo el país. Por ello se necesitarán esfuerzos adicionales para garantizar que todas las regiones estén alineadas con los principios de bienestar animal establecidos, algo que las diferencias políticas hace cada vez más complicado.
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