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Tres proyectos para mejorar la salud de nuestros océanos

Hoy se celebra el Día Mundial de los Océanos en todo el mundo. Un día que nos invita a reflexionar sobre su situación actual. Sin lugar a dudas, unas de las amenazas actuales más importantes es la presencia de plásticos en nuestros mares y océanos. Oceana, organización internacional que vela por la protección marina, lo ha puesto de manifiesto en reiteradas ocasiones. “La basura en el mar es lo que no vemos: microplásticos y la contaminación de las profundidades. Las aguas profundas esconden una valiosa biodiversidad y no podemos permitirnos destruirlas”, explica Lasse Gustavsson, director ejecutivo de Oceana Europa. 

Los microplásticos aparecen cuando los plásticos de grandes dimensiones se deshacen en partículas más pequeñas. Con ellos no desaparecen ni los plásticos ni los problemas que acarrean para el medio ambiente y el ecosistema marino. “Cada minuto se adquieren un millón de botellas de plástico en el mundo y cada botella tarda unos 450 años en desintegrarse”, recuerdan desde Oceana.

Hoy día hay varios proyectos que luchan para reducir esta contaminación marina y sacar, de mares y océanos, los plásticos que nunca deberían haber llegado hasta ahí. Uno de los proyectos es Seabin Project, un sistema automatizado para la recogida de basura marina flotante. Igual que una papelera, se encarga de filtrar el agua reteniendo todas las partículas sólidas que flotan (básicamente plásticos) presentes en las agua marinas, especialmente en puertos náuticos.  “Seabin es capaz de abordar la problemática de los microplásticos mediante la recogida de partículas superiores a los dos milímetros. Los microplásticos se definen como partículas con un diámetro inferior a cinco milímetros, por tanto las seabins pueden capturar microplásticos”, explican desde Seabin project.

Unas abarcas menorquinas hechas con residuos marinos

“Este proyecto nace de una necesidad. Tenemos unas playas y un mar lleno de plásticos y tenemos que ponerle solución y nosotros queremos aportar nuestro pequeño grano de arena; a partir de los plásticos que nos llegan por mar, hacemos unas abarcas con suela de plástico recogido del mar”, explica Clara Capó, diseñadora de la marca EcoPwani Menorca .

¿Sirve cualquier tipo de plástico? “Del mar salen muchos residuos diferentes y la gran mayoría se van al vertedero. En nuestro caso, para hacer una suela de plástico de albarca necesitamos tres botellas de plástico. Pero no todas sirven: algunas están muy sucias, otras muy degradadas, por lo que seleccionamos las que se encuentran en mejor estado para poder hacer estas suelas de zapatos. Trituramos las botellas y las mezclamos con material virgen”, explica Nico Anglada, diseñador de EcoPwani Menorca.

Todas las botellas son recogidas por la organización Per la mar viva . “Durante los tres años que la ONG Per la Mar Viva ha estado realizando la limpieza del mar, se han recogido nueve toneladas de residuos plásticos. La última salida que hicimos recogimos 186 kilos. Nosotros estamos encantados con esta iniciativa porque de esta manera damos una segunda vida al plástico que recogemos del mar”, explican desde la ONG.

Carcasa de móvil marina

Todos tenemos móvil y con él, una carcasa que lo protege de golpes y rayaduras. Pero, ¿te has planteado de dónde viene y con qué materiales se ha fabricado? “Popsicase nació como la funda más cómoda del mundo después de que mi compañero Pablo le pusiera un mango a la funda. Después vendría el hecho de que fuera reciclada y el impulsar colecciones relacionadas con el medio ambiente. La razón de ser fue el mango y, posteriormente, no podíamos fabricar una funda que no viniera de materiales reciclados. De hecho, tenemos la patente mundial”, explica María José Pedragosa, cofundadora y directora de Popsicase.

¿De dónde proviene la materia prima para elaborar las fundas? “De redes de pesca de nailon. Se recogen en puertos, se tratan de una manera especial (se cortan, se lavan y se funden) y se genera un pellet que luego inyectamos en nuestros moldes”, detalla. De esta manera se consigue convertir un residuo en un recurso, reintroduciéndolo nuevamente en la cadena productiva. Desde Popsicase se ha elaborado este video explicativo que muestra el origen de la materia prima que utilizan.

 ¿Qué acogida ha tenido en el mercado? “Dentro de nuestra humilde posición de startup ubicada en Barcelona, hemos abierto mercado en Inglaterra, Alemania, Francia y España y las impresiones que tienen nuestros usuarios es excelente. Imagino que les gusta nuestra historia que es, una historia real; lo que decimos es lo que hacemos. Estamos contentos”, concluye.

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