En un momento en el que los océanos enfrentan amenazas sin precedentes —desde la contaminación por plásticos hasta el colapso de ecosistemas por el cambio climático— una ola de esperanza crece desde distintos puntos del litoral español. Cada vez más organizaciones están apostando por la restauración marina como una oportunidad para involucrar a la ciudadanía en la ciencia y la acción directa. Y tú, sin necesidad de ser biólogo marino, puedes formar parte de esta transformación azul.
A lo largo del litoral mediterráneo, desde Formentera hasta la costa andaluza, pasando por Valencia, Cataluña y Mallorca, diversos proyectos están integrando la ciencia ciudadana como pieza clave para regenerar ecosistemas marinos, restaurar praderas de posidonia, proteger corales y fomentar una nueva cultura de respeto hacia el mar. En este artículo te contamos cómo puedes formar parte.

¿Qué es la restauración marina?
La restauración marina es el proceso de recuperar ecosistemas marinos degradados para que puedan volver a funcionar de forma natural. Esto incluye la replantación de praderas de posidonia (una planta submarina fundamental en el Mediterráneo), la restauración de arrecifes de coral, la recuperación de hábitats costeros o la limpieza de fondos marinos contaminados.
Estos ecosistemas son esenciales para la biodiversidad y para los seres humanos: actúan como sumideros de carbono, protegen las costas frente a tormentas, son criaderos de peces y albergan una riqueza biológica impresionante. Restaurarlos es también una decisión por la salud común.
Todos somos parte del cambio
La ciencia ciudadana consiste en la participación de la ciudadanía en actividades científicas, ya sea recogiendo datos, monitoreando especies o colaborando en acciones de conservación. Esta herramienta democratiza el conocimiento, fomenta la educación ambiental y multiplica la capacidad de investigación de los científicos.
En el mar, la ciencia ciudadana puede adoptar múltiples formas: fotografía submarina, recogida de plásticos, identificación de especies, observación de praderas de posidonia, etc. Es decir, que con curiosidad, compromiso y ganas de cuidar el mar podríamos llegar muy lejos.

¿Dónde colaborar?
Aquí tienes algunas de las iniciativas que ya están aplicando modelos de ciencia ciudadana y restauración marina en España. Cada una tiene un enfoque distinto, pero todas comparten una misma filosofía: el mar se cuida colectivamente.
- Asociación Vellmarí (Formentera, Islas Baleares)
La Asociación Vellmarí trabaja para conservar el mar Mediterráneo, con especial foco en las praderas de posidonia oceánica. A través de su Centro de Interpretación de la Posidonia, ofrecen talleres, charlas y salidas al mar donde la ciudadanía puede participar activamente en la identificación, protección y monitoreo de este hábitat amenazado.
“La ciudadanía puede participar en el proyecto La Gran Pradera, ya que lo tenemos abierto a voluntarios con los que plantamos. Se trata de plantar Posidonia para recuperar praderas destruidas por los barcos en el Parc Natural de Ses Salines. También tenemos una campaña, ‘adopta una planta’, por la que puedes aportar tu ayuda sufragando el coste de plantar una Posidonia”, comparte el biólogo, explorador de National Geographic y fundador de la asociación, Manu San Félix.
- Anèl·lides (Cataluña)
Anèl·lides ha lanzado Posidonia Activa 2025, un proyecto pionero para restaurar la posidonia oceánica en la costa catalana con buceadores con una titulación técnica. Con ánimo de involucrar a la ciudadanía, Anèl·lides combina actividades de sensibilización con monitorización participativa del estado de las praderas submarinas no protegidas.
Sus talleres de snorkel científico, salidas en kayak, formación de “embajadores del mar” o talleres escolares convierten la educación ambiental en una experiencia transformadora para personas de todas las edades.

- Fundación Oceanogràfic (Comunidad Valenciana)
Más allá del acuario, la Fundación Oceanogràfic impulsa proyectos de conservación marina. Entre ellos destaca su Plan de Restauración de Hábitats Marinos, que incluye viveros submarinos, reintroducción de especies clave y trabajos con pescadores y entidades locales.
Se puede colaborar mediante sus programas de ciencia ciudadana como Observadores del Mar, donde se invita a la población a registrar avistamientos de medusas, peces, basura marina u otras especies. También ofrecen programas de voluntariado, experiencias educativas e incluso itinerarios para colegios e institutos.
- Arrels Marines (Mallorca, Islas Baleares)
Joven, local y profundamente comprometida, Arrels Marines trabaja para regenerar los ecosistemas marinos de Mallorca. Su enfoque combina la acción directa (como la reforestación de posidonia o la protección de especies endémicas), con programas de educación ambiental para la comunidad local en grupos reducidos.
Organizan limpiezas de playas y fondos marinos, baños de bosque de posidonia, fotografía submarina, visitas a la zonas de reforestación, salidas al mar con una embarcación eléctrica, talleres de biodiversidad con niños y cursos formativos para snorkelistas y buceadores científicos.
- Coral Soul (Costa andaluza)
Desde el sur de la península, nace Coral Soul, una iniciativa enfocada en la restauración de corales mediterráneos, uno de los hábitats más amenazados del planeta. Contando con buceadores técnicos voluntarios, se sumergen a profundidades de entre 30 y 50 metros para llevar a cabo las acciones de restauración.
Coral Soul ofrece formaciones y jornadas de voluntariado científico. También fomentan la educación ambiental a través de acciones de recogida de residuos en playas.

¡Extra, extra! – Bluewave Alliance (Proyectos en toda España)
Bluewave Alliance es una plataforma vinculada a ISDIN que conecta a entidades, científicos, activistas y ciudadanos comprometidos con la restauración marina. En ella, se recogen proyectos como limpiezas de playas, eventos formativos, voluntariados marinos y campañas de sensibilización.
En su web puedes explorar los proyectos activos, inscribirte como voluntario, recibir formación gratuita y unirte a su red de «guardianes marinos». Uno de sus grandes aportes es la digitalización del impacto, permitiendo que cualquier persona pueda aportar datos desde su móvil sobre residuos, biodiversidad u otras variables clave.
Claves para sumarte a la restauración marina desde la ciencia ciudadana
Participar en este tipo de proyectos es más fácil de lo que parece. Aquí van algunas claves para hacerlo con impacto:
- Informarse como primer paso
Cada ecosistema tiene su complejidad. Acude a actividades organizadas por entidades locales, participa en formaciones y escucha a quienes trabajan diariamente en el mar.
- Lo local está en tu mano
Muchas veces pensamos en los océanos como lugares lejanos. Pero la playa donde jugabas de niño, el espigón que te gustaría visitar algún día o el puerto cercano a tu residencia donde fondean barcos también son espacios a regenerar.
- Comparte lo que aprendes
La ciencia ciudadana no es solo para recoger datos, sino para contagiar conocimiento. Usa redes sociales, organiza reuniones informales o simplemente habla con tus amigos sobre lo que aprendes.
- Disfruta cada una de tus aportaciones
Celebrar cada gesto que hacemos es importante también. Hazlo con tus seres queridos, juntos se llega más lejos.
- Reduce tu impacto con simples pasos
La mejor forma de cuidar el mar es no dañarlo. Evita plásticos, usa cremas solares biodegradables, respeta la posidonia si navegas y difunde buenas prácticas marinas.

El mar necesita atención y manos
La restauración marina está ocurriendo ahora mismo, con el impulso de esa parte de la ciudadanía que ha decidido pasar de la preocupación a la acción. Tú también puedes ser este cambio azul, aportando tiempo, energía, ideas o simplemente una mirada más atenta hacia el mar.
Como dijo la exploradora marina, Sylvia Earle: “No puedes cuidar lo que no conoces, y no puedes amar lo que no entiendes”. Quizás la mejor forma de empezar a cambiar el destino del mar, sea escucharlo más de cerca, junto a otros que ya lo están haciendo.
