San Valentín está a la vuelta de la esquina. Es una oportunidad perfecta para poder reafirmar nuestro compromiso con la persona que tenemos más cerca. Y qué mejor, que hacerlo de una manera sostenible y comprometida social y ambientalmente.

Aquí te hemos seleccionado 10 propuestas en las que te puedes inspirar. ¡Seguro que alguna te sorprenderá!
Cinturón o cartera hechos a partir de NFVU
Como ya sabes, los neumáticos pueden tener muchas vidas, especialmente cuando dejan de ser útiles para nuestro vehículo. Y una de estas nuevas vidas puede ser en forma de cinturón o cartera. Usando neumático en su fabricación, le das un segundo uso a la vez que evitas el consumo de nuevas materias primas, ya sean de origen no renovable como de renovable, como es el caso del cuero.

Huerto comestible
Comer sano y de proximidad. Esto lo puedes conseguir regalando un kit de semillas o plantas. Existen gran variedad en el mercado y son muy fáciles de usar. Solo necesitas tener un espacio reservado para ellas y dedicarles algo de tiempo y amor. Con este kit (y algo de voluntad) puedes fomentar la reducción de los envases de un solo uso, el transporte de alimentos además de promover una alimentación más equilibrada y natural.

Regala comercio justo
El comercio justo consiste en aquellos productos realizados en países en vías de desarrollo que se han fabricado o cultivado siguiendo unos parámetros de sostenibilidad y de respeto de derechos humanos, a veces, poco presentes en esos países. Hablamos de café, cacao, chocolate, piezas de ropa o juguetes que llegan a nuestras manos a través de organizaciones no gubernamentales y que utilizan el comercio justo como forma de financiar las comunidades locales. Asegúrate, eso sí, que el proveedor sea de confianza o de una marca o ONG de reconocido prestigio como Oxfam Intermón.

Velas fabricadas con soja
Sí, sí, has leído bien: velas a partir de soja. Por si no lo sabías, las velas tradicionales se realizan con parafina, procedente del petróleo, y emite gases contaminantes cuando las encendemos. De ahí que cualquier opción sostenible es mucho mejor para el medio ambiente. Y es ahí donde entra la soja: biodegradable, no emite toxinas y es renovable. ¿Se te ocurre una mejor opción? Puedes echar un vistazo en Lu • Candles.

Papelería de papel reciclado con semillas
Es una evolución del papel reciclado: aquellos cuadernos o felicitaciones que tienen incrustados semillas. Cuando ya no lo necesites hazlos pedazos y siémbralos. Además de dar una segunda vida al papel, puedes tener una preciosa planta al cabo de unas semanas. Aquí te dejamos algunos de estos regalos plantables. ¡Disfrútalo!

Kit de zero waste
Zero waste (cero residuos) es una filosofía que busca reducir al máximo el residuo que se genera durante el consumo y fabricación de un producto. Existen numerosos regalos que van en esta dirección: desde kits de viaje, higiene facial, afeitado, higiene íntima o de limpieza. Todo ello hecho con el máximo respeto al medio ambiente y teniendo en cuenta desde que se diseña el producto hasta que se convierte en residuo.

Tazas de café reutilizables
Es un regalo que no pasa de moda: regalar momentos de tranquilidad en forma de taza. Si quieres darle un toque de originalidad, algunas utilizan residuos orgánicos como posos de café, como materia prima. Es el caso de estos vasos. Existen otras tazas que utilizan otros materiales como cáscaras de coco, fibras de bambú o maíz. Interesante, ¿no?

Crea tu propio terrario
Tú mismo puedes crear tu propio ecosistema casero. En el mercado existen kits listos para usarse, con todos los elementos que necesitas: plantas, sustrato, musgo, recipiente… El límite lo pone tu imaginación. Aquí tienes algunas ideas.

Ropa hecha con residuos
Sí, has leído bien, con residuos. En el mercado hay diversas marcas de ropa que utilizan botellas de plástico o antiguas prendas de ropa para fabricar de nuevas. Es una forma sostenible e innovadora para consumir ropa de manera consciente. Eso sí, fíjate que vengan certificadas por algún organismo oficial para asegurarte que sea cierto.

Flores
Eso nunca falla: decírselo con flores. Pero si estas flores son de cultivo sostenible y con un envoltorio reciclable, mucho mejor, ¿no?
