La fotografía de naturaleza es una de las formas más bellas de acercarse al medio ambiente. Congelar en el aire el vuelo de un abejaruco, captar la niebla entre robles centenarios o documentar la mirada cautelosa de un zorro al amanecer, además de la satisfacción artística de quien lo logra, puede despertar admiración y conciencia ecológica en el espectador. Es también una caza sin muerte ni molestias, disparos de obturador que permiten que la vida siga su ciclo tranquilo, ajena a nuestra presencia. Sin embargo, también puede causar daño si no se hace con criterio y responsabilidad.

La presión humana sobre los espacios naturales es cada vez mayor. El auge de las redes sociales ha hecho que muchas personas se adentren en parajes sensibles en busca de la mejor foto, apenas cargados con su móvil, sin información, ni formación ni, aún peor, respeto a la fauna o la vegetación. Fotografiar naturaleza con ética es posible y necesario. No se trata de renunciar a la imagen, sino de saber cómo, cuándo y dónde tomarla. Por eso, es esencial que la fotografía de naturaleza no sea solo un arte, sino también una forma de custodia del territorio. Ya que vamos al campo, cuidémoslo. Seamos sus atentos centinelas y no su problema.
Cámaras, silencio y presencia
El naturalista moderno no es un mero cazador de imágenes. Es un testigo atento, alguien que comprende que la imagen más valiosa es aquella que se obtiene sin alterar el curso natural de los seres observados.
La buena fotografía de naturaleza no se mide tan solo por su nitidez, color o espectacularidad, sino por su capacidad de respetar lo observado. Es un arte, sí, pero también es un compromiso. Porque no basta con admirar la naturaleza. Hay que protegerla, incluso desde la sombra del teleobjetivo.

Merece la pena el esfuerzo. Existe un gozo silencioso en esperar horas, inmóvil, escondido tras una red de camuflaje o dentro de un hide, soportando el frío o el bochorno del verano y sus mosquitos, mientras la vida salvaje se despliega frente a nosotros sin saber que la observamos. Espiar la vida íntima de los animales. Y luego llega el instante preciso: un corzo sale al claro del bosque, un águila imperial ibérica se lanza en picado contra un rabilargo, una garza real emprende el vuelo en perfecta armonía con su sombra reflejada en el lago. Ahí te la juegas a todo o nada. Puede que la cámara capte toda esa belleza o que apenas logres un borrón desenfocado, pero el corazón late igual, porque ese segundo de emoción merece todos los sacrificios. Y no hace falta mostrarlo a los demás para que ese instante sea eterno en tu memoria, en ese lugar donde guardamos con cariño los mejores recuerdos.
Si lo hemos hecho bien, si hemos logrado captar esa fotografía sin molestar, ni el corzo, el águila o la garza se habrán enterado. Les habremos robado la foto de nuestra vida. Mejor dicho, nos la han regalado.
La ética del objetivo: principios básicos
La base de toda buena práctica en el medio natural es el respeto. La fauna y la flora no están a nuestro servicio ni son una mera decoración. Algunas de esas especies están en peligro de extinción, o tienen crías a las que nuestras molestias pueden llevar al fracaso. Su bienestar debe estar siempre por delante de la imagen.

Estos son algunos principios básicos de todo buen fotógrafo de la naturaleza:
- Prioriza el bienestar del animal sobre la foto. Si una especie muestra signos de alarma (huida, vocalizaciones de miedo, rigidez, nerviosismo), aléjate rápido. ¡Abortamos misión! La imagen de un animal asustado no merece la pena.
- No manipules animales ni sus refugios. Remover piedras, modificar el entorno de los nidos o manipular las cavidades donde se refugian puede causarlos estrés, abandono de la cría e incluso la muerte.
- Evita los reclamos sonoros. No está permitido usar sonidos grabados para atraer aves, especialmente en época de cría, pues altera su comportamiento y puede hacerles abandonar los nidos.
- No alimentes a la fauna para atraerla. Además de ser antinatural, no lo necesitan y puede generar dependencia o alterar su comportamiento.

Decálogo para fotografiar naturaleza con respeto
- Infórmate antes de salir. Consulta calendarios de cría y migración, libros especializados, mapas de espacios protegidos y la normativa local.
- Camina por senderos autorizados. Evita pisar zonas sensibles, dunas, turberas o vegetación vulnerable.
- Mantén siempre la distancia de seguridad. Usa teleobjetivos para no invadir el espacio vital de los animales. Si se espantan es que te acercaste demasiado.
- El móvil nunca es una opción. Abandona esa idea de fotografiar un animal acercándote a su lado. Vas a molestarlo para apenas lograr una birria de foto.
- No uses flash. Puede desorientarlos o causar estrés.
- Silencia tu equipo. Muchos animales reaccionan con miedo al sonido de obturadores o pitidos.
- Evita el uso de drones. No puedes volarlos en Parques Nacionales, zonas de conservación de fauna, Reservas de la Biosfera y demás espacios naturales protegidos. Tampoco en periodo de nidificación ni sobre colonias de cría.
- No publiques localizaciones exactas. Sobre todo en especies vulnerables o en peligro, no cuentes en tus redes dónde hiciste la foto para así evitar molestias de otros menos respetuosos que tú.
- Deja el lugar mejor de lo que lo encontraste. Recoge tu basura y, si puedes, toda la que veas por allí. Deposítala luego en los contenedores de reciclaje.
- Respeta los tiempos del paisaje. En el campo nunca es llegar y triunfar. La naturaleza requiere mucha paciencia.
- Sé siempre respetuoso. Si quieres fotografiar pájaros o simplemente verlos de cerca, ten en cuenta el Código ético para la observación de aves (SEO/BirdLife).
- Educa con el ejemplo. Si vas acompañado, transmite siempre estas buenas prácticas.

Especies y calendarios: cómo minimizar el impacto según la época
Cada momento del año requiere de una atención y preparación específica. Fotografiar una especie en el momento equivocado puede suponer una amenaza directa. No tiene sentido que pongamos en peligro el futuro de un animal salvaje que nos fascina y al que tanto nos ha costado acercarnos. A continuación te doy algunos consejos:
- Primavera (marzo-junio): es la época crítica de cría para la mayor parte de las aves, mamíferos y anfibios. Por lo tanto, no te acerques a sus nidos y madrigueras. Ten mucho cuidado cuando camines por zonas de suelo arenoso donde pueden anidar chorlitejos o alcaravanes, pues sus nidos son tan invisibles que los puedes pisar sin querer.
- Verano (julio-agosto): las especies son más visibles, pero también más vulnerables. Evita molestar a la fauna que se refugia bajo alguna sombra o se acerca a beber al agua.
- Otoño (septiembre-noviembre): es el gran periodo de las migraciones. Los humedales y dehesas reciben a miles de aves que llegan agotadas después de larguísimos viajes. No las espantes innecesariamente, no las hagas trabajar más de la cuenta. Obsérvalas sin hacer ruido.
- Invierno (diciembre-febrero): con el frío muchas especies están en reposo, sobreviviendo con lo mínimo. Si las perseguimos con la cámara les hacemos gastar unas energías tan escasas como fundamentales para garantizar su supervivencia. No subestimes la fragilidad del bosque invernal, donde todo parece dormido pero la vida sigue.

Consejos prácticos para fotografiar con sensibilidad
Fotografiar la naturaleza con sensibilidad no significa renunciar a la calidad o al impacto visual de nuestras imágenes, sino encontrar el equilibrio perfecto entre técnica y respeto. Cada disparo debería estar guiado por una conciencia clara, tener siempre presente que estamos entrando en el territorio de otros seres vivos, con sus ritmos, sus miedos y sus necesidades. Estos consejos prácticos no solo te ayudarán a obtener mejores fotos, sino también a convertirte en un observador más atento, silencioso y ético del mundo natural.
- Usa cámaras réflex con teleobjetivos largos (300 mm en adelante) para mantenerte siempre a una distancia prudencial de los animales.
- También puedes hacer digiscoping. Es una técnica de fotografía digital que consiste en acoplar una cámara (puede ser digital, réflex, compacta o incluso un smartphone) a un telescopio terrestre para fotografiar o grabar animales a gran distancia.
- Madruga o espera el ocaso. No solo la luz es mejor, también hay menos molestias humanas y los animales se muestran más activos.
- Aprovecha escondites o «hides». Estas estructuras, normalmente pequeñas tiendas de campaña de camuflaje, permiten observar sin ser visto. Muchos parques naturales tienen además observatorios fijos desde donde poder hacer buenas fotografías.
- Conoce el comportamiento de cada especie. Saber cuándo caza, canta o descansa te permitirá anticiparte a sus movimientos sin interferir en ellos.
- Revisa la normativa local. Algunos espacios naturales no permiten la fotografía de ciertas especies o requieren de una autorización específica que debe solicitarse con mucha antelación.
- Pide permiso al dueño del terreno. Si vas a pasar horas, e incluso días, en un lugar concreto, informa antes de ello al propietario. A nadie le apetece ver a alguien con una cámara escondido en su finca.

Principales asociaciones de fotografía de naturaleza en España
Resulta aconsejable formar parte de una asociación de fotógrafos de naturaleza. Estas agrupaciones fomentan el aprendizaje colectivo, la ética compartida y el acceso a formación especializada. También ofrecen oportunidades para exponer el trabajo, participar en proyectos de conservación, acceder a autorizaciones especiales o colaborar con científicos y educadores ambientales. Además, permiten conectar con personas que comparten la misma pasión por observar, comprender y retratar el mundo natural con responsabilidad y sensibilidad.
- AEFONA (Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza): es la asociación más amplia y reconocida a nivel nacional, fundada en 1993. Aglutina a fotógrafos aficionados y profesionales de toda España y tiene como objetivo principal la difusión de la fotografía y la conservación de la naturaleza.
- Asociación Fotográfica de Andújar (AFOAN): nace en 2011 de la determinación de un grupo de amigos que aúnan esfuerzos para disfrutar de la fotografía en el campo. Muy práctico y aconsejable su Código ético del fotógrafo de la naturaleza.
- AFONAS (Asociación de Fotógrafos de Naturaleza de Asturias): centrada en la promoción de la fotografía de naturaleza en el Principado de Asturias.
- AFONIB (Associació de Fotògrafs de Natura de les Illes Balears): agrupa a fotógrafos de las Islas Baleares.
- AGAFONA (Asociación Gaditana de Fotógrafos de Naturaleza): fundada en 2012, promueve la fotografía y la conservación en la provincia de Cádiz. Realiza exposiciones, jornadas y actividades formativas, siempre bajo estrictas normas éticas.
- ASAFONA (Asociación Aragonesa de Fotógrafos de la Naturaleza): activa en Aragón, organiza jornadas, exposiciones y actividades de formación.
- FONAMAD (Fotógrafos de Naturaleza de Madrid): asociación con base en Madrid, dedicada a la promoción y divulgación de la fotografía de naturaleza.
- AFEP (Asociación Fotografía Estado Puro): nacida en 2016, fomenta la fotografía y la conservación a través de actividades, jornadas y formación, colaborando con otras organizaciones afines.