Lo que nadie te cuenta sobre los productos “eco” que compras

Algunos productos “verdes” contaminan más de lo que imaginas. Te explicamos cuáles y por qué.

En muchas ocasiones, las cosas no son como parecen. Y el campo del medio ambiente y la sostenibilidad no es una excepción. Por ello te hemos recopilado siete objetos que parecen ecológicos pero no lo son tanto. Alguno, seguro, te sorprenderá.

1. Envases biodegradables

Hay marcas que anuncian sus envases como biodegradables. En muchos casos, esa característica no es más que greenwashing de la empresa comercializadora ya que su biodegradabilidad no viene avalada por otra entidad que así lo certifique. Mal. Sin un elemento es biodegradable o compostable deben ir acompañado por alguien acredite que así lo es en base a una norma internacional. Si no, ¿quién te asegura que lo que compres tiene las prestaciones que anuncian? Por ello compra solamente productos que vengan certificados. Si no, es fácil que te den gato por liebre.

Envase biodegradable

2. Vajillas y cubiertos etiquetados como reutilizables

Los platos, vasos y cubiertos de un solo uso ya no se pueden vender en nuestro país. Se han sustituido por otros hechos con materiales compostables como caña de azúcar, fibra de trigo o de cartón. Todos ellos, de un solo uso que deben depositarse, si así lo indica el fabricante, en el contenedor de materia orgánica para ser compostados. Además, se han puesto en circulación nuevas vajillas de plástico más resistente, que en este caso no son compostables sino reutilizables. Sin embargo, muchas veces la compostabilidad o la reutilización viene a juicio del fabricante y no por parte de ningún organismo independiente. Por ello, compra solamente vajillas certificadas. O mejor, platos loza u otro material que no dejen dudas a que lo puedes usar infinidad de veces.

Vajilla Biodegradable

3. Bolsas reutilizables de algodón

Es el nuevo mantra de la sostenibilidad. Las bolsas de algodón o totebags nacieron como soporte publicitario y forma de sustituir las bolsas de plástico de un solo uso. Sin embargo, la cosa se ha ido de las manos. No hay evento que se precie que no se regale una y raro es el hogar que no llega a la decena de ellas, guardadas y pocas veces utilizadas. De hecho, según una publicación elaborada por el Ministerio de Medio Ambiente de Dinamarca dependiendo del material de fabricación de la totebag, sería necesario tener que usarla entre 7.100 y 20.000 veces (si es algodón ecológico) para compensar su huella hídrica y de carbono. Es decir, usar una totebag cada día durante 54 años. Por tanto, tener una, sí, ¿tener 10? Poco sentido ambiental tiene.

Totebag de algodón

4. Cosméticos sostenibles sin certificación

Muchos cosméticos se venden como sostenibles cuando realmente no lo son. Bajo etiquetas que llevan al equívoco «90% de origen natura»’, «respetuoso con el medio ambiente» o «verde y sostenible’», las marcas intentan confundir al consumidor con unas atribuciones que el producto no tiene certificada por otro organismo. Por ello, no dejes que te líen y compra productos que estén certificados buscando que la empresa está acreditada en la web https://www.enac.es/.

Cosméticos sostenibles

5. Pajitas de papel

Presentadas como una solución ecológica, sostenible y compostable, lo cierto es que las pajitas de papel muchas veces no son lo que nos intentan vender. En muchos casos, vienen recubiertas por un plástico protector en su interior que hacen que su reciclaje o compostaje sea imposible y terminen en el cubo de la basura. Por ello, si quieres una opción reutilizable y duradera, puedes utilizar pajitas fabricadas de plástico duro o de metal, que pueden lavarse una y otra vez. O directamente prescindir de ellas como ha hecho una cadena de comida rápida.

Pajita de papel

6. Botellas reutilizables

En la oficina, en casa o en el gimnasio. Las botellas de agua reutilizables se han vuelto muy comunes. Utilizadas también como soporte de marketing, vienen a sustituir la gran cantidad de botellas de un solo uso que nos rodean. Sin embargo, el mal no viene por la botella en sí sino en el gran número de botellas que se acaban teniendo. Y es que la huella de carbono derivada de una botella metálica es muchísimo mayor que la de una botella de un solo uso por lo que si no la utilizamos siempre, pierde su sentido. Por tanto, botellas reutilizables sí, pero pocas y utilizadas diariamente.

Botella reutilizable

7. Ropa hecha utilizando botellas de plástico

En los últimos años han proliferado las marcas de moda que utilizan, como materia prima, botellas de plástico. Algunas de ellas procedentes de limpiezas marinas y otras del contenedor amarillo, son una idea innovadora para dar una nueva vida a un residuo. Sin embargo, nuevamente, algunas marcas no certifican, por parte de entidades acreditadas, el origen de estas botellas. Por ello, compra siempre productos certificados y siempre con cabeza. Si quieres reducir tu huella de carbono, simplemente con reducir el consumo de agua embotellada harás más por el medio ambiente que comprando cualquier prenda que las utilice como materia base.

Botellas de plástico

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