Reciclaje

El quinto contenedor

Llevamos media vida separando los residuos en casa y conviviendo con los contenedores de recogida selectiva: azul para papel y cartón, amarillo para envases, verde para el vidrio y gris para la fracción resto. A ellos se les han ido sumando otros como el de ropa, el del aceite o el de medicamentos caducados en las farmacias.

Sin embargo, en estos últimos meses ha ido apareciendo un nuevo contenedor de residuos, especialmente en grandes ciudades como Alicante, Madrid o Palma, poco conocido hasta la fecha: el contenedor de reciclaje marrón. Y con él, las dudas: ¿para qué sirve?, ¿qué hay que depositar en él?

El contenedor de reciclaje marrón: el nuevo vecino

Imaginemos un hogar de cuatro personas donde reciclan y separan todos los residuos que generan: envases, vidrio, papel, aceite vegetal, ropa, pilas… De media, todos estos residuos son el 60 % en peso de la bolsa media de basura. ¿A qué corresponde el 40 % restante? Básicamente a restos de comida (como carne, pescado, fruta y verdura) que deben ir al contenedor de reciclaje marrón y un porcentaje pequeño de residuos no reciclables como pelos, excrementos de animal de compañía, compresas, palitos para las orejas, etc., que tienen que ir al contenedor gris correspondiente a la fracción resto.

Por tanto, al contenedor de reciclaje marrón va la mayoría de residuos que generamos diariamente. Y su incipiente implantación hace pronosticar que queda un gran margen para crecer y mejorar los ratios de recogida selectiva en nuestro país.

La separación de la fracción orgánica de residuos municipales viene determinada por Europa que establece que, en el año 2020, el 50 % de los residuos municipales generados en los Estados miembros deberán ser reciclados. De ahí la necesidad de que para llegar a este porcentaje sea imprescindible separar la fracción orgánica.

“En Madrid bien lo saben los vecinos de Arganzuela, Chamberí, San Blas-Canillejas y Villaverde que desde el día 1 de octubre de 2018 tienen la posibilidad de separar la fracción orgánica en el contenedor de reciclaje marrón. En esta etapa se han repartido casi 1.700 contenedores”, explica Inés Sabanés, delegada del Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid.

¿Qué puedes tirar y qué no?

Saber qué puedes depositar en el contenedor de reciclaje marrón y qué no, es fácil.  Los residuos que SÍ puedes tirar son restos de carne, pescado, fruta y verdura; restos de pan; papel de cocina y servilletas; restos de infusiones y café; pequeños restos vegetales como plantas y hojas.

Los residuos que NO puedes tirar en el contenedor de reciclaje marrón son preservativos, pañales y compresas; polvo, ceniza y cigarrillos; restos de comida líquida como sopa  y aceite; medicamentos o excrementos y restos de animales. Todos estos residuos deberán ir al contenedor gris correspondiente a la fracción resto.

¿Y qué se hace con la materia orgánica?

Para empezar, la separación de la materia orgánica y su depósito en el contenedor de reciclaje marrón permite reciclar un residuo que, si no, tiene como destino el vertedero o la incineración. “De esta manera reciclamos un residuo y apostamos por la economía circular”, añade Sabanés. Y es que separando los residuos orgánicos en casa se puede obtener, después de un procedimiento de maduración aerobia (con presencia de oxígeno), un compost apto para agricultura que puede reintroducirse en el medio. En cambio, en una atmósfera anaerobia, se puede obtener un biogás y una masa fertilizante para poder ser utilizada en taludes.

 

Consejo: si tienes alguna duda referente al contenedor marrón, habla con tu ayuntamiento

  1. […] entrada El quinto contenedor aparece primero en Signus […]

  2. Sin duda un contenedor necesario!

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