El reciclaje no es solo una cuestión de saber a qué contenedor va cada cosa que tiramos a la basura. Antes de tomar esa decisión tan irreversible, deberíamos repensar la famosa jerarquía de las tres R. Primero reducir, es decir, consumir menos y mejor; después reutilizar, alargar la vida útil de lo que ya tenemos en esa lucha sin cuartel contra la obsolescencia programada; y solo al final reciclar, cuando ya no nos queda otra opción. Sin embargo, en un mundo saturado de objetos, envases y residuos, ese segundo paso, el de la reutilización, sigue siendo el menos desarrollado a pesar de sus inmensas ventajas: económicas, pues una segunda vida es un gasto menos; creativas, pues nos permite desarrollar ese artista que todas y todos llevamos dentro.

En Instagram, una red a menudo asociada a lo efímero, ha ido creciendo en los últimos años una sólida comunidad de divulgadores y creadoras, pues mayoritariamente son mujeres, que hablan de residuos, consumo responsable y economía circular desde lo personal, con la cercanía del consejo de una buena amiga. Nos regalan pequeños cambios sostenidos, ideas prácticas y una mirada más amable hacia los objetos que nos rodean, haciendo que la R de reutilizar sea cada día un poco más grande, más bella y más compartida. Algunas lo hacen desde el rigor técnico; otras desde la experiencia personal, el activismo e incluso el arte, pero en todas hay un compromiso inquebrantable por lograr un mundo mejor.
Estas diez cuentas, muy distintas entre sí, ayudan a entender por qué la reutilización, antes del reciclaje, nos puede dar muchas alegrías. Añadimos al final tres más especializadas en el arte de convertir los neumáticos al final de su vida útil en recursos bellos.
Todas ellas no solucionan por sí solas el problema de los residuos, pero dibujan un mapa diverso y cada vez más maduro de cómo el reciclaje se comunica, se cuestiona y se transforma con mucha imaginación y aún más entusiasmo en este 2026 que acabamos de inaugurar.
1. @todos_somos_reciclaje
Javier Clemente iba para deportista de élite, pero un accidente de tráfico le hizo cambiar de vida, porque, reconoce, “estoy en deuda con la vida”. Por eso lleva casi una década explicando residuos desde el rigor de la formación técnica. Ambientólogo especializado en economía circular, su cuenta es una de las más solventes para quien quiera entender cómo funciona de verdad el sistema de gestión de residuos, con sus aciertos y sus límites. No busca likes fáciles, lo suyo es la verdad sin tapujos. Y eso, en el egocéntrico mundo de las redes sociales, sigue siendo un valor poco común. Sus más de medio millón de seguidores así lo avalan.
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2. @marcelarecicladora
Desde Bogotá, Colombia, y con 132.000 seguidores, Sara Samaniego se convierte en “Marce, la recicladora”, una popular influencer de 32 años que habla de temas ambientales al ritmo de canciones de Shakira o Karol G. En muy poco tiempo ha logrado algo nada sencillo, convertir el reciclaje en una actividad divertida y educativa. Sus vídeos son directos, visuales, alegres y muy prácticos, pensados para resolver dudas reales sobre qué va y qué no va a cada contenedor. Detrás hay una comunidad enorme y activa, y también una ONG, Reciclamores, que conecta el discurso digital con acciones fuera de la pantalla. Su mayor virtud es la cercanía, pero también la constancia pedagógica.
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3. @carlotabruna
Carlota Bruna (Barcelona, 1997) es una joven activista medioambiental y divulgadora internacionalmente reconocida por su labor en defensa de la naturaleza y la lucha contra el cambio climático. Estudió Nutrición y Dietética, y desde 2020 divulga en Instagram (237k seguidores) sobre veganismo, zero waste, moda lenta y reducción de plásticos, con consejos prácticos para combatir la ecoansiedad. Aunque su perfil aborda muchas más cuestiones ambientales, el reciclaje aparece aquí como parte de un enfoque más amplio sobre crisis climática, biodiversidad y derechos de los animales. Embajadora del Pacto Europeo por el Clima, intervino en el Parlamento Europeo por la prohibición de plásticos de un solo uso y en 2025 presentó «Vuelta a la España Digital» de RTVE sobre tecnología climática.
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4. @vivirsinplastico
Patricia Reina y Fernando Gómez, Patri y Fer (73,2k seguidores), son una adorable pareja española pionera en el movimiento zero waste al iniciar en 2015 el reto de «Vivir sin Plástico», algo que empezó como una pequeña apuesta personal y ha acabado convertido en proyecto vital. Patri y Fer llevan años demostrando que reducir residuos no es una moda pasajera. En 2023-2024 recorrieron durante 17 meses y a pie, toda la costa peninsular española limpiando playas, recogiendo toneladas de basura, identificándolas y sensibilizando sobre la contaminación marina. Su proyecto, muy ligado al plástico pero también a la economía circular cotidiana, combina activismo, experiencias personales y divulgación honesta. No idealizan el “residuo cero”, pero sí muestran caminos posibles para depender menos de los plásticos de un solo uso, empezando por el día a día.
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5. @ecoamiga_
Gabriela Ayora es tu amiga “que quiere ser eco pero real”, explica ella misma en su perfil (134k seguidores). Esta popular activista ambiental mexicana promueve hábitos sostenibles realistas, enfocándose en reducir plásticos y residuos cotidianos sin pretender la perfección. Ese enfoque, menos dogmático, conecta bien con quienes quieren mejorar sus hábitos sin sentirse culpables por no llegar a todo. Comparte consejos prácticos como evitar tirar colillas de cigarrillos, esponjas plásticas o desechables en aeropuertos, junto con fails personales y tips de lifestyle eco. Mercadóloga de profesión, usa humor y datos accesibles para motivar cambios graduales, pero sin morir de coherencia en el intento.
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6. @blondiemuser
Paula Vilaboy, bióloga y divulgadora gallega especializada en sostenibilidad, aborda la sostenibilidad desde la calma. Con más de 73.000 seguidores en Instagram y cerca de 2 millones en TikTok, divulga hábitos ecológicos accesibles como limpiezas de playas solitarias contra plásticos y pellets, critica al greenwashing y da numerosos consejos cotidianos sin tecnicismos. Autora del libro «¿Eres naturaleza?», aborda la desconexión con el entorno, los problemas de la moda rápida y la salud mental. Moda sostenible, consumo consciente y reciclaje son tratados por ella con un tono reflexivo. Su trabajo recuerda que vivir de forma más sostenible no debería ser una carrera de obstáculos, sino un proceso gradual y consciente.
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7. @portadora.reciclaje
La argentina Juli Perrone (66,5k seguidores) enfoca su cuenta a la recuperación y reutilización creativa de plásticos y bolsas para crear productos duraderos. Transforma con gran imaginación residuos complejos en yerberas, porta-mates impermeables y accesorios livianos mediante técnicas de reciclaje manual, promoviendo la economía circular y evitando vertederos. También comparte reflexiones motivacionales sobre autoestima y sostenibilidad («construir algo lindo desde lo que parece feo»), con reels virales que suman miles de likes e inspiran a comunidades de todo el mundo. Su cuenta funciona casi como un cuaderno de campo personal, donde se muestran procesos, dudas y soluciones. Precisamente por eso resulta honesta y útil, sobre todo para quienes empiezan a cuestionarse su relación personal con los residuos.
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8. @angel_canas_escultor
Desde hace años, muchos artistas plásticos han encontrado en los neumáticos al final de su vida útil un material casi totémico, cargado de significado conceptual: movilidad, consumo acelerado, desgaste y abandono. El caucho, resistente y problemático a partes iguales, se ha convertido así en una materia prima poderosa para hablar de la relación entre sociedad y naturaleza. En ese contexto, el arte ha asumido una función doble. Por un lado, reaprovecha un residuo complejo, alargando su vida y evitando que termine en vertederos o procesos industriales invisibles. Por otro, lo convierte en mensaje artístico. En España, Ángel Cañas es el principal referente de esta corriente. Su trabajo con neumáticos trasciende el gesto simbólico y se convierte en un lenguaje propio, reconocible y coherente, donde el residuo deja de ser desecho para transformarse en escultura, en volumen y en reflexión crítica. Su proyecto reivindica un arte accesible surgido de la basura, criticando materiales nobles y promoviendo conciencia medioambiental.
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9. @mmartinyca
Martinycas (180k seguidores) es un ejemplo de cómo la tradición puede convivir con la innovación y la sostenibilidad. Esta marca española de calzado artesanal, originaria de Menorca, ha rescatado las históricas abarcas menorquinas de pescadores del siglo XVIII y les ha dado un giro contemporáneo, pues sus suelas se fabrican a partir de neumáticos reciclados Bridgestone. Detrás del proyecto está María Martínez Calvo, exjugadora de baloncesto durante más de veinte años, impulsora de iniciativas solidarias de gran impacto como la construcción de la primera pista de baloncesto en el Sáhara usando 1.500 neumáticos reciclados y otra en el Mar Menor destinada a niños en riesgo. Una prueba más de cómo la creatividad, la tradición y la economía circular pueden unirse para generar productos con historia, funcionalidad y conciencia ambiental.
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10. @signusecovalor
No podíamos hacer una lista de cuentas a las que seguir en Instagram sin incluir la de SIGNUS Ecovalor (32,1k seguidores). En ella, la principal gestora de neumáticos de España comparte con claridad y cercanía infinidad de ideas para dar una segunda vida a esas ruedas que antes no sabíamos qué hacer con ellas. Desde bricolaje hasta proyectos de diseño y creatividad, Signus ofrece consejos prácticos que permiten reutilizar las ruedas en mobiliario, decoración, juegos para niños o soluciones urbanas sostenibles. Ingeniosas ideas para demostrar que los viejos neumáticos pueden tener mil vidas más por delante, alargando su utilidad y transformándose en objetos funcionales. Porque la economía circular no es un concepto abstracto sino una práctica tangible y divertida.
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