fbpx

¿Cómo reservar tus vacaciones y ser sostenible?

Este verano puedes viajar de forma sostenible con solo cambiar algunos hábitos. Aquí te contamos cómo lograrlo paso a paso.

Llega el verano y con él, la reserva de los viajes vacacionales. Los factores para elegir destino serán variados, pero casi ninguno pensará en la sostenibilidad y en el impacto medioambiental a la hora de seleccionar el lugar en el que pasar los días de asueto.

El turismo, sobre todo en países como el nuestro, es uno de los principales motores de crecimiento económico, intercambio cultural y bienestar social. Pero la huella ambiental que deja tras de sí, es más importante que nunca. El auge de Internet, la reducción de los precios de los vuelos, la facilidad para elegir destino en casi cualquier parte del mundo de forma rápida o el incremento de la oferta turística ha provocado que las tradicionales vacaciones en la casa del pueblo se cambien por otro tipo de turismo.

Persona disfrutando de la naturaleza

El impacto del turismo en la sostenibilidad

Estamos en la temporada alta. Las empresas del sector turístico vivirán durante los próximos tres meses su momento más glorioso. Millones de personas se trasladarán desde sus domicilios por tierra mar y aire a otros destinos; se alojarán en hoteles o apartamentos, consumirán en restaurantes y dejarán, al regresar a sus domicilios un impacto medioambiental notable: los que viajen en avión emitirán una importante huella de carbono. También los que lo hagan en su vehículo particular (sí, los que tengan coche eléctrico, también). Se generarán residuos en localidades que no siempre están preparadas para reciclarlos. Se invadirán ecosistemas frágiles que no están preparados para la llegada masiva de turistas. Se agotarán recursos naturales en destinos populares y se ejercerá una presión insoportable en lugares que ya de por sí están saturados.

Retrotraigámonos al año 2020, el año de la pandemia. ¿Cuántas imágenes de los canales de Venecia completamente limpios vimos? ¿O esas fotos de delfines acercándose a puertos y playas? Ese año, pudimos ver de primera mano el impacto ambiental que tiene el turismo de masas.

Como no se trata de volverse a confinar y dejar de disfrutar de unos merecidos días de descanso, como en cualquier otro aspecto, lo conveniente es intentar aunar nuestros deseos con imprimir el marchamo de la sostenibilidad cuando reservamos las vacaciones. Y en este sentido, la tecnología, además de ayudarnos a buscar el viaje más apropiado, también hará que seamos más sostenibles. Veamos algunas claves, partiendo de las pautas que solemos llevar a cabo cada vez que diseñamos las vacaciones.

Pareja reservando vacaciones de verano

Elegir el vuelo

El principal factor de elección cuando reservamos un vuelo es el del precio. Volar es una de las actividades que tiene un mayor impacto ambiental por persona. Así que, si valoramos la sostenibilidad, conviene cambiar la forma de proceder. El primer paso es comprobar la flota que compone la aerolínea. Muchas compañías cuentan con aviones antiguos que, además de ser menos eficientes y, por tanto, más contaminantes, también son menos seguros. Es fácil comprobarlo: a la hora de adquirir el billete aparece el modelo de avión con el que se va a desarrollar el vuelo. Una simple búsqueda en Internet permitirá saber la antigüedad de la aeronave.

Otro punto importante es el de elegir, en la medida de los posible, un vuelo directo. Los despegues y aterrizajes son las fases del vuelo donde más combustible se consume. Por lo tanto, un vuelo directo, sin escalas, es generalmente más eficiente que uno con múltiples paradas para la misma distancia.

Finalmente, está el apartado del equipaje. Cuanto más peso lleve un avión, más combustible necesita para realizar el trayecto. Viajar ligero, solo con equipaje de mano si es posible, contribuye a reducir las emisiones… y también a no tener que pagar un suplemento por llevar más maletas: es verano, no necesitas llevar tanta ropa a tu destino.

Vista a través de la ventana de un avión

Elegir el alojamiento

Es el otro punto más importante cuando diseñamos las vacaciones. Aquí, aunque el precio es importante, también se tienen en cuenta otros apartados como la distancia al centro, la categoría o las comodidades que ofrece un alojamiento. Sin embargo, no se suele tener en cuenta el factor de la sostenibilidad y, lo cierto es que cada vez es más fácil saber si un hotel es sostenible o no.

Plataformas como Booking.com o Expedia ya incorporan etiquetas y filtros que resaltan aquellas propiedades con certificaciones de sostenibilidad. TripAdvisor muestra opiniones y consejos sobre opciones ecológicas. Esta transparencia digital permite a los viajeros saber qué alojamientos que priorizan la sostenibilidad.

Además, muchos hoteles tienen publicadas sus políticas de sostenibilidad en sus sitios web. Es fácil encontrar información sobre la gestión de residuos, planes de ahorro de agua o uso de energías renovables que tienen.

Finalmente, una parte que nos toca a todos se produce cuando ya nos encontramos en el alojamiento. ¿Por qué nos transformamos y despilfarramos? Para ser más sostenibles, simplemente tendremos que hacer lo mismo que si estuviéramos en casa: apaga las luces y el aire acondicionado al salir de la habitación, reutilizar las toallas o evitar solicitar el cambio diario de ropa de cama si no es necesario. Y sí, no llenes el plato del desayuno en el buffet si no lo vas a comer todo: es preferible coger pocas cosas dar varios paseos al mostrador de comida hasta que quedemos saciados.

Hotel lujoso

Actividades y excursiones

Salvo que seas un cangrejo y te pases todo el día tumbado al sol, lo habitual es recorrer el lugar elegido para pasar las vacaciones. Cuando planifiques tus actividades la clave es buscar aquellas que beneficien al destino y minimicen tu huella. Elige siempre operadores turísticos éticos. Para verificar estas credenciales, puedes usar plataformas como Responsible Travel o buscar sellos de certificación de turismo sostenible que muchas veces se indican en las webs de los operadores o en blogs especializados.

Mientras disfrutas de tu destino, es fundamental minimizar el impacto ambiental. Esto significa respetar siempre los senderos marcados, no dejar ningún tipo de basura y bajo ninguna circunstancia recolectar plantas, rocas o perturbar la vida silvestre. La reducción de residuos es un pilar fundamental del turismo sostenible y la tecnología puede ser una gran aliada para minimizar tu impacto. Un primer paso sencillo y efectivo es llevar siempre una botella de agua reutilizable. Cada vez más aeropuertos, estaciones de tren y destinos turísticos están equipados con estaciones de recarga de agua potable, las cuales puedes localizar fácilmente con aplicaciones como RefillMyBottle que muestran puntos de recarga cercanos.

En definitiva, aunque el impacto ambiental del turismo es importante, siguiendo unas prácticas básicas podremos reducir drásticamente nuestra huella. Aunque la tecnología ayuda, muchas prácticas son puro sentido común.

Personas disfrutando de un paseo por el bosque

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *