Circuito con coche de carreras Circuito con coche de carreras

Los neumáticos que protegen a los pilotos

Miles de neumáticos rodean los circuitos de con una misión muy concreta: ayudar a proteger a los pilotos.

En pocos días, el 13 de septiembre, Madrid vivirá un momento histórico: el regreso de la Fórmula 1 después de 45 años. Ahora con circuito propio, MADRING tiene 5,47 kilómetros y 22 curvas (una bautizada como La Monumental). Un trazado nuevo, asfalto a estrenar, gradas llenas de público y unos protagonistas silenciosos: los muros de neumáticos que, ubicados en puntos estratégicos de la pista, buscan proteger a los pilotos. Estos muros de contención se componen por miles de neumáticos al final de su vida útil, neumáticos que ya no circulan y amortiguan golpes de aquellos monoplazas que se salen del circuito.

Coches de carreras en circuito

Aunque aparentemente son solo eso, neumáticos, no todos valen para poder formar parte de estos gigantescos muros de amortiguación. Según detalla la Federación Internacional del Automóvil (FIA) se exige que todos sean neumáticos de turismo, del mismo diámetro y que no lleven llanta para facilitar que, en caso de un eventual golpe, la goma absorba el impacto. Otros neumáticos, como son los de competición o los run flat, no se pueden utilizar porque, precisamente, son demasiado rígidos, algo que se pretende evitar.

Para construir estos muros, los neumáticos no están sueltos formándolos. De hecho, van atornillados y empaquetados de cinco en cinco o de seis en seis, y luego se amarran a paredes o a guardarraíles formando filas de columnas de neumáticos para cumplir su función llegado el caso.

Coche de Fórmula 1 en circuito

Seguro que la imagen la tienes vista: el poco tiempo que dura un neumático de carreras y los pocos segundos que se tarda en cambiarlo. Y es que la vida de un neumático de Fórmula 1 dura unas pocas horas y se cambia sin pensárselo dos veces. Sin embargo, los neumáticos que tienes para tu vehículo son otro tema y duran varios miles de kilómetros. Es en ese momento, al sustituirlos, cuando se activa el circuito del reciclaje que, en nuestro país, mueve cifras muy considerables. En 2025, SIGNUS recogió 230.901 toneladas de neumáticos al final de su vida útil, aquellos descartados por sus propietarios en alguno de sus casi 26.000 puntos de recogida. De todo ese volumen, durante el año pasado, 78,8 toneladas se destinaron a barreras de protección. Una cantidad que, traducida en neumáticos, ronda los 10.000. El resto, hasta llegar a las más de 230.000 toneladas, se destinó a granulado de caucho para pavimentos de seguridad, a mezclas bituminosas o a valorización energética, entre otros.

Ahora, cuando veas una salida de pista e impactando contra una barrera de protección, piensa que no es solo un montón de neumáticos viejos: hay un diseño milimetrado y perfectamente estudiado para convertir un residuo en una protección para salvar la vida del piloto.

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