Si vas a entrenar, o si tienes pensado hacerlo, es posible que estés yendo a un gimnasio sostenible. De hecho, es casi seguro que lo estés haciendo sin saberlo. Y no estamos hablando de sostenibilidad convencional si no de estar entrenando con neumáticos usados. ¿No te lo crees? Vamos a ver dónde se ‘esconden’.

Anualmente se generan más de 300.000 toneladas de neumáticos usados en nuestro país. Un residuo que debe ser gestionado para darle una nueva vida. Una de la vida que cada vez cobra más protagonismo es mediante el reciclado de todos los elementos que lo conforman. Uno de ellos es el caucho que, una vez se tritura, puede tener muchos usos, y una de esas nuevas vidas puede ser en el gimnasio al que vas a entrenar habitualmente.
Por ejemplo, el caucho reciclado se utiliza en la fabricación de discos de pesas. Y es que a partir de 4 neumáticos al final de su vida útil (NFVU) se puede obtener un disco de 25 kilos. De hecho, actualmente es posible encontrar discos hechos a partir de NFVU, en diferentes pesos, que van de los 5 hasta los 25 kilos, todos ellos cumpliendo los parámetros legales que establece la Federación Internacional de Halterofilia.

Otra forma de utilizar neumáticos en tu zona de entrenamiento es practicando CrossFit o algún entrenamiento de alta intensidad o HIIT. En estos lugares, se suelen utilizar neumáticos de grandes dimensiones (fundamentalmente de tractor o de camión) para entrenar con ellos. En el entreno, los neumáticos se hacen rodar, se mueven entre varias personas haciendo equipos o se golpean con mazas encima de su superficie. En este caso el neumático más que reciclarse, se le da un nuevo uso en forma de herramienta de entreno.

Otra de las formas de utilizar el neumático reciclado, una vez está triturado, es aprovechar el caucho para poder hacer superficies sobre las que entrenar. Consisten en suelos muy útiles entrenamiento funcional. El caucho tiene una alta capacidad para absorber los impactos, lo que permiten, por ejemplo, el poder soltar la barra con las pesas contra el suelo, permitiendo que el suelo contrarreste parte importante del impacto.
Además, estas superficies acolchadas permiten que en caso de impacto, al caer mientras hacemos ejercicio, quede parcialmente amortiguado. Sin embargo, las aplicaciones del caucho reciclado van mucho más allá, ya que también se pueden usar en pistas de atletismo indoor o en pistas con caballos, entre otros. Con el uso de este caucho reciclado se consigue dar una nueva vida a los neumáticos fuera de uso; se reduce la huella de carbono del gimnasio al no tener que usar materia prima nueva a la vez que obtenemos un producto de altas prestaciones que nos ayudan en nuestro entrenamiento.

Más allá de los neumáticos, también existen otras señales que indican que tu gimnasio es sostenible. Una de ellas sería si utiliza luces LED con detectores de presencia: eficiencia energética en la iluminación y solamente cuando es necesaria; el uso de ventilación natural o que los sistemas de calefacción y refrigeración sean de alta eficiencia; o que los productos alimentarios que vendan tengan una o varias certificaciones ambientales.