Robin Greenfield Foraging 100% of His Food For a Year - In the Act of Foraging 1 Robin Greenfield Foraging 100% of His Food For a Year - In the Act of Foraging 1

El hombre que decidió vivir con lo mínimo… y lo llevó al extremo

Vivió sin dinero, sin luz y con un traje de basura: la historia que está dando la vuelta al mundo. Conocemos a Robin Greenfield.

El estadounidense Robin Greenfield se ha hecho famoso por hacer de su día a día una ‘performance’ de auténtica simplificación de la vida y sostenibilidad. Hoy nos visita en nuestra serie ‘Artistas en Verde’, con dos de sus principales acciones: el traje de bolsas de plástico que vistió durante un mes y en el que iba metiendo los residuos que generaba en su vida cotidiana, y la experiencia de vida de un año en una diminuta cabaña de 5 metros cuadrados sin electricidad ni agua corriente y sirviéndose como supermercado y farmacia solo de lo que aporta la naturaleza. Quiere ser un ejemplo de integridad y responsabilidad con la Tierra, en el polo opuesto del ‘greenwashing’.

Robin Greenfield - 30 Days of Wearing My Trash in Los Angeles 2022 – credit www.sierraford.com

Si uno escucha a comienzos del mes pasado, de marzo, esto en Informativos Telecinco: “La vida de Robin Greenfield en una cabaña en el campo: sin agua corriente ni electricidad y recolectando su comida”, es normal que sienta curiosidad y quiera saber más.

El periodista empieza a investigar y encuentra este titular de hace un par de años en La Vanguardia: “Así tiene los pies el hombre que lleva descalzo más de una década: ‘Me menosprecian’, declara él”.

Así que el periodista decide incluir a este hombre, que ha hecho de su vida cotidiana toda una performance de sostenibilidad real y profunda, en su serie Artistas en Verde, porque no hay nada más artístico que hacer de ti y de tu día a día algo performativo (como se dice hoy día, aunque suene raro).

Robin Greenfield - Living Simply in a Tiny House, gratitude 2019 - credit www.sierraford.com

Entramos en su web, y así nos saluda: “Robin es el creador de The Food Waste Fiasco, una campaña que lucha por terminar con el desperdicio de alimentos y con el hambre en Estados Unidos. Robin se ha metido en más de 2.000 contenedores para mostrar que la mitad de toda la comida en EE UU es desperdiciada, mientras que 50 millones de estadounidenses (1 de cada 7) padecen de inseguridad alimentaria”. “Robin ha cruzado Estados Unidos tres veces sobre una bicicleta de bambú fomentando el mensaje de sostenibilidad y una vida favorable al medio ambiente”.

Robin Greenfield - Food Waste Fiasco from Panera Bread 2014

Nuestro Robin es también pionero en un formato televisivo que se ha puesto de moda. “En 2016, aterrizó en Río de Janeiro sin un centavo en el bolsillo, con la misión de viajar hasta Panamá, a 11.300 kms y 7 países de distancia, dependiendo sólo de la bondad de la humanidad. Esta aventura es una serie de seis episodios que se llama Viajeros Sin Dinero en Discovery Channel , emitida a nivel mundial. Sus aventuras le han llevado a viajar a aproximadamente 50 países alrededor del mundo”. Es decir, que convierte sus performances sostenibles en libros, vídeos, series…

Sigo investigando, y me encuentro con este titular de La Sexta de 2023: “La propuesta de un activista para sustituir el uso de papel higiénico por hojas de una planta”. Y sí, se trata del mismo, de nuestro Robin. Así sigue la noticia: “Robin Greenfield dice haber descubierto, tras años de investigación, que las hojas de la flor de espuela azul tienen el tamaño y la textura ideal para limpiarse”.

Leemos el arranque de otro artículo de El Confidencial, en 2023: “Robin Greenfield se ha hecho famoso en redes sociales después de llevar una década usando la planta de alternativa al papel higiénico. Ahora, empieza una gira por Estados Unidos”. No me negarán la habilidad de este hombre para dar titulares. Adiós al papel higiénico, adiós al calzado…

Grow Your Own Toilet Paper - Robin Greenfield - Credit Robin Greenfield and Sierra Ford Photography 14

Volvemos a hace solo un mes, cuando la revista People vuelve a ocuparse de este hombre y avanza esta, según ellos, “exclusiva”: “Su minúscula casa (5 metros cuadrados, en San Diego, California) no tiene aislamiento, agua corriente ni electricidad. Cómo un hombre sobrevive a los inviernos de Wisconsin (Exclusiva)”. Y redactan: “Robin Greenfield le contó a People que en el pasado persiguió el éxito financiero antes de darse cuenta de que quería ‘vivir de forma más sencilla y sostenible». “Viviendo durante un año en esa mini-cabañita, cosecha sus propios alimentos, vive únicamente del agua de la lluvia (aproximadamente 7.5 litros al día), saca partido de la energía del sol usando paneles solares, creando casi cero desperdicios y haciendo humabono (sí, como suena, eso es).

Y leemos que el pasado diciembre dio una charla (gratuita) en la Universidad de Wisconsin-Stevens Point, La Tierra nos proporciona todo lo que necesitamos. Una serie de charlas de concienciación en la que está ahora inmerso a partir de su experiencia de autoabastecimiento. Así se presentaba: “Un año sin supermercados, restaurantes, farmacias… ¿Es posible alimentarse en armonía con la Tierra y vivir en reciprocidad? Greenfield cree que sí y está poniendo en práctica este amor y devoción por la Tierra al cosechar los alimentos y las plantas medicinales que crecen libre y abundantemente a nuestro alrededor”.

Robin Greenfield - Living Simply in a Tiny House, Robin on computer 2019 - credit www.sierraford.com

Antes de esta experiencia de un año al estilo siglo XXI de la cabaña de Thoreau, se hizo famoso con otra sonada performance, de la que existen multitud de fotos: durante un mes vistió un traje de bolsas de plástico en el que iba metiendo todos los residuos de lo que iba consumiendo día a día. Dentro de esas bolsas transparentes podíamos ver todas las latas, envoltorios, cajas de pizza y paquetes de frituras que desechaba. Así lo cuenta en su web: “Greenfield creó el traje para ayudar a las personas a comprender la cantidad de basura que produce diariamente. El estadounidense promedio genera 2 kilos de desechos al día, pero la mayoría de la gente nunca piensa dos veces sobre su basura. Al ponerlo a la vista, Greenfield espera que el impacto visual haga que las personas piensen más sobre su basura y opten por opciones más sostenibles en el futuro. El traje era parte de la campaña Trash Me. Cuando Greenfield se puso el traje de plástico por primera vez, tenía muy poca basura. Pero al final del mes, pesaba más de 45 kilos”.

Robin Greenfield - 30 Days of Wearing My Trash in Los Angeles 2022 – credit www.sierraford.com

Con todos estos mimbres, mi curiosidad no se resiste, así que entro en el canal de YouTube de este optimista hombre, que cuenta con casi medio millón de suscriptores y se presenta así: “Este canal es una fuente de inspiración para todos aquellos que buscan ser libres, vivir de forma más auténtica e íntegra, y en armonía con la Tierra”. Vídeos en inglés en los que cuenta que la naturaleza es su huerto, su despensa y su farmacia; o explica las propiedades de 17 plantas que pueden cambiar nuestra vida y alimentación.

Y recorro luego su web. Otra sorpresa: “Después de 5 años reduciendo y simplificando su vida ahora tiene sólo 111 pertenencias, y todas caben en su mochila”. “A través de su vida, Robin tiene por objetivo motivar a otras personas a crear pequeños y simples cambios en sus vidas y en la sociedad”.

Eso sí, a pesar de mostrarse tan orgulloso de una vida tan sencilla y libre, Robin es extremadamente locuaz en redes y su web es un dechado de profesionalidad, con multitud de vídeos y fotos para su uso periodístico, una guía para medios, un kit completo de dónde y cómo puede acudir a entrevistas –incluso con la alacena con tarritos de plantas naturales que puede llevar a plató–. Y una importante y necesaria aclaración: “Robin dona el 100% de sus ingresos provenientes de medios de comunicación a organizaciones sin ánimo de lucro; su patrimonio financiero es de aproximadamente 3.500 dólares. Al vivir de esta manera, desea mostrar que la verdadera felicidad, salud y libertad no provienen de la acumulación de dinero o de bienes, sino de nuestras relaciones, del amor, de una fuerte conexión con nuestro entorno, y de los recursos disponibles en la naturaleza para todos nosotros”.

Robin Greenfield - Living Simply in a Tiny House, compost toilet 2019- credit www.sierraford.com

Hemos de agradecerle esa disponibilidad, porque Robin rápidamente se prestó a contestarnos de viva voz a una serie de preguntas para este artículo:

“Estuve en España en 2008, durante un mes. Me gusta muchísimo. Quiero regresar en el futuro. Pero es que ahora mismo no tengo pasaporte ni carné de conducir, hace dos o tres años tiré toda mi documentación, así que no puedo viajar por ahora a España, estoy aquí en EE.UU. y tengo una relación muy importante con la tierra aquí”.

“El mayor problema, el mayor reto que ahora mismo yo veo que tiene la Humanidad es que vivimos separados de la naturaleza, de las plantas, de los animales, y esa ilusión de desconexión es lo que permite la destrucción y la explotación; pienso que la principal solución es entender que todos nosotros estamos interconectados, que los ecosistemas son el hogar al que pertenecemos, que la Tierra nos proporciona todo lo que necesitamos y, por tanto, es hora de cuidar de ella”.

“Mi principal aspiración es conseguir un cambio en nuestra manera de estar en la Tierra, ser conscientes de nuestra responsabilidad en cada uno de nuestros actos; cada paso individual que demos es importante en esa transformación para conseguir la armonía y frenar la destrucción. Podemos hacer muchos pequeños cambios; sobre todo reducir los residuos que generamos, podemos por ejemplo crear compost, movernos andando o en bicicleta; vivir de una manera más simple, cultivar nuestra propia comida, recoger el agua de la lluvia y utilizar todos esos recursos que tenemos a nuestro alcance de una manera más sabia. Hay muchas, muchas pequeñas cosas que podemos hacer; también apoyar los negocios locales y dejar de comprar cosas alrededor del mundo”.

“Creo que un montón de gente sí está ahora más concienciada sobre todos estos problemas que hace dos o tres década, sobre todo porque podemos ver cómo realmente muchas cosas están empeorando, podemos ver la destrucción. ¿Estamos más concienciados?, sí. ¿Más preparados?, absolutamente no, porque la mayoría de las acciones que se nos presentan como sostenibles son greenwashing; así que la mayoría de la gente no recibe información veraz sobre lo que realmente es sostenible. Nosotros, los activistas, tenemos un enorme trabajo que hacer; estamos viviendo una gran destrucción, pero hay que seguir luchando para lograr un cambio en algún momento”.

Grow Your Own Toilet Paper - Robin Greenfield - Credit Robin Greenfield and Sierra Ford Photography 3

Nos despedimos con algunas de sus principales entradas en su blog: “No hace mucho tiempo, mis principales prioridades incluían consumo excesivo de alcohol cada fin de semana, verme bien, y seducir a casi todas las chicas lindas que veía. También quería ser rico y ser dueño de un montón de cosas realmente impresionantes. Estaba bastante sintonizado con esa vida y no pensaba demasiado en cómo mis acciones afectaban al medioambiente, a las personas en todo el mundo, y a los animales con los que compartimos la Tierra. La lista de impactos ambientales negativos era mucho mayor que mis impactos positivos (casi inexistentes). Tenía dos autos, compraba mi comida y mi porquería barata en Wal-Mart, bebía la cerveza más barata que podía encontrar, llevaba a casa bolsas de plástico, desperdiciaba mucha agua, comía demasiada carne, necesitaba siempre los aparatos electrónicos más recientes, y la lista podría seguir y seguir. No es que ninguna de estas cosas sea inherentemente mala, pero definitivamente no estaban beneficiando ni a mí ni a la Tierra. Luego, la realidad golpeó en 2011 y me decidí a actuar. Olvidé las normas sociales restrictivas y los estigmas y me embarqué por un camino de vida en beneficio de la tierra, mi comunidad y yo. Comparto esto para dar un ejemplo real de transformación y para demostrar que no importa donde estés hoy, que puedes llevar un estilo de vida mucho más amistoso con la Tierra, si eliges hacerlo. Son cambios simples que tú, o cualquier persona, podéis adaptar y adoptar”.

Robin Greenfield - Harvesting Pears off Ground

Terminamos con unas entradas más de su blog que pueden llamarnos poderosamente la atención y que, al ser de la década pasada, prueban que lo suyo no es algo efímero y superficial, flor de dos días para generar titulares, sino que es algo que va mucho más allá.

06/2012
Me hice una vasectomía para que pudiera dedicar mi tiempo en la Tierra a la gente en vez de criar a mi propio hijo, y también para dar un ejemplo de un hombre que toma la responsabilidad del control de la natalidad. (Sé que esto es extremo. Esta fue una decisión muy personal y no es algo que sugiera hacer a otros hacer. Yo defiendo ser sumamente responsable y tomarse muy, muy en serio lo de tener un hijo).

10/2012
Comencé a hacer lombricultura y compostaje.

10/2012
Empecé a hacer cosas que normalmente compraría y aprender a ser más autosuficientes.

10/2012
Comencé a comer vegano por lo menos cinco días por semana. También dejé la marihuana y el alcohol

11/2013
Dejé mi teléfono en casa por Acción de Gracias. Esta fue la primera vez que dejé mi teléfono apagado y en mi casa mientras estaba en mi propia ciudad- Me había dado cuenta de lo adicto que era a mi teléfono.

06/2014
Cancelé mi última tarjeta de crédito. Pagué mi última deuda. Disminuí mis facturas a sólo mi celular que era de $60 USD/mes.

10/2014
Retiré mi dinero de los grandes bancos y lo deposité en una cooperativa de crédito local.

11/2014
Me deshice de la mayor parte de mis bienes.

01/2015
Cancelé mi factura de teléfono móvil, la última factura a mi nombre.

01/2015
Me traslade a una pequeña casa de 50 pies cuadrados que he comprado por $950. Estoy fuera de la red de servicios públicos de la ciudad. Uso paneles solares para generar electricidad, uso solamente unos cuantos litros de agua por día, tengo un inodoro de compostaje, género casi cero residuos y vivo una vida muy simple en mi pequeña granja urbana.

03/2016
Simplifiqué mi vida a tan solo 111 posesiones, todas de ellas caben en mi mochila.

06/2016
Cerré mi cuenta bancaria para disminuir mi interés por el dinero aún más.

07/2016
Disminuí mi valor neto a sólo 3.600 dólares.

07/201
Impulse mi compromiso de vivir de una manera simple y mi dedicación de vivir al servicio de la humanidad y de la tierra. Juré donar el 100% de los ingresos provenientes de medios a organizaciones sin fines de lucro.

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